El invierno llega después del otoño (Competencia oficial Argentina)


Conversamos con Nicolás Zukerfeld. Nació en Buenos Aires en 1982. Dirigió varios cortometrajes, entre ellos, Escenas sobre la muerte de los niños (Bafici ‘09).


Conversamos con Malena Solarz. Nació en Buenos Aires en 1982 y dirigió una de las secciones de A propósito de Buenos Aires (2006).


 

Proyecciones de El invierno llega después del otoño
Martes 19. 20:15hs
Miercoles 20. 17:15hs
Viernes 22. 13:00hs

 

Entrevista a Nicolás Zukerfeld y Malena Solarz, directores de El invierno llega después del otoño


¿Como surgió la idea para realizar “El invierno llega después del otoño”?


La idea surgió de una anécdota de un amigo que nos contó un reencuentro con su ex novia, después de mucho tiempo. Pensamos que ese sería un buen punto de partida para una película. Con el correr de las charlas dejó de ser sólo un disparador, para convertirse también en la primera escena. Así empezamos a pensar qué sucedería en la vida de esos dos personajes después del reencuentro y cuánto quedaría de esa relación. Queríamos hacer una película que se tomara el tiempo para observar a cada uno, en las acciones más cotidianas o en los acontecimientos más particulares, lejos de toda comparación o paralelo. Dado que veríamos a ambos por separado y en diferentes estaciones del año, pensamos que el título podría referir a eso.

 

 En el catálogo del Bafici afirman que es una película texturada de Nouvelle Vague ¿que hay de cierto en esto?

Probablemente sea una lectura que se puede hacer por la presencia de personajes jóvenes transitando por lugares de la ciudad, y un tipo de registro de la cámara común a algunas de las primeras películas de la Nouvelle Vague. Pero lo cierto es que no partimos directamente de un movimiento tan gestual y amplio como éste. Obviamente es un cine que vimos, vemos y nos gusta mucho, pero tal vez no haya sido la referencia que más tomamos para la película.

 

¿Existe alguna experiencia personal de sus vidas en la historia?

Más allá de la anécdota inicial, hay algunas situaciones que, aunque lateralmente, podrían haber sido vividas por nosotros, ya que ocurren en ambientes que nos son familiares. Podríamos decir que: hemos sido extras en películas de amigos, asistido a presentaciones de libros póstumos de escritores reconocidos, recorrido librerías de usados, editado libros o revistas de manera independiente y, claro, hemos cumplido años unas cuantas veces, algunas en condiciones bastante particulares.

¿Como fue la elección de los actores? ¿Fue fácil ponerse de acuerdo en esta decisión?

Muchos fueron pensados ya desde el momento de escribir el guión, aunque no teníamos todavía su confirmación. Otros aparecieron a medida que los personajes se fueron desarrollando. Si bien muchos de ellos no son estrictamente actores, la lógica que seguimos fue la de pensar qué persona que conocíamos se parecía a cada uno de los personajes. En algunos casos, incluso, trabajamos con gente cercana que se dedica a lo mismo que el personaje que interpreta (como Adriana Amante, Rafael Filippelli o Ariel Ídez).

 

 ¿Cómo fue la sociedad en dirección? ¿Delimitaron tareas o fue todo consensuado?

En un principio, cuando decidimos que la película la dirigiríamos entre los dos, pensamos en repartirnos de alguna manera las tareas: uno se ocuparía más de los actores y lo que sucediera delante de cámara, y el otro de las cuestiones más técnicas de la puesta en escena. Luego nos fuimos dando cuenta de que esa separación era imposible y que, por otro lado, lo mejor que tenía el hecho de co-dirigir era poder tener siempre un interlocutor al lado, con el mismo grado de involucramiento en el proyecto.
Tal vez el director suele verse como la persona que tiene las respuestas y da las pautas para cada cosa que se ejecuta en una película, pero en nuestro caso, el hecho de tener que consensuar varias decisiones, nos hizo pensar ese rol desde otro lado.

 

¿Que expectativas tienen para la premiere mundial que será en el Bafici?

No sabemos mucho qué esperar. Sí tenemos el lógico deseo de que la película sea vista por mucha gente y que tenga algún tipo de reacción positiva sobre el trabajo de todo el equipo. Luego de eso, que sea lo que tenga que ser.

 

¿En qué directores clásicos o actuales se reflejan o resultan inspiración para ustedes?

Es difícil pensar en inspiraciones puntuales. En principio, más allá de lo cinematográfico, pensamos mucho en la pintura impresionista, especialmente lose studios sobre la catedral de Rouen de Monet. También algunos poemas de William Carlos Williams nos permitieron pensar una relación con la cotidianeidad.
Por otro lado, vemos todo tipo de cine, de cualquier escuela o momento histórico, y fuimos encontrando referencias muy variadas para cosas muy precisas (estructura, ritmo, uso de los lentes, etc.). Aunque no fueran películas que necesariamente nos gustaran, tratábamos de ver allí recursos posibles. La lista de películas que vimos o re-vimos durante el largo proceso de realización, incluyó títulos tan eclécticos como “Two rode together” (J. Ford), “Silvia Prieto” (M. Rejtman), “Mutual appreciation” (A. Bujalski), “Un mundo misterioso” (R. Moreno), “Design for living” (E. Lubitsch), “In a lonely place” (N. Ray), “Happy Christmas” (J. Swanberg), “Festival in Cannes” (H. Jaglom), “Noises off” (P. Bogdanovich), “La vida moderna” (R. Depardon), “Tuesday after Christmas” (R. Muntean), y varios films de E. Rohmer, Whit Stillman y Hong San-Soo.

 

¿Ya tienen proyectos a futuro?

Por ahora es difícil pensar en otra cosa que no sea esta película. Nos gustaría que no pasara tanto tiempo para poder empezar a pensar nuevos proyectos, pero eso vendrá más adelante.

 

 

Mauro Lukasievicz

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