Santa Teresa & otras historias


Conversamos con Nelson Carlo

Proyeccion:

Sabado 28. 15:30hs.

Cine Teatro Helios, Boulevard San Martín 3076
El Palomar

 

 

 

Entrevista a Nelson Carlo De Los Santos Arias, director de Santa Teresa & otras historias


¿Cómo surgió la idea para adaptar o al menos inspirarse en el libro “2666” de Roberto Bolaño?

Es una pregunta que ha surgido bastante en otras ocasiones. No hubo una idea concreta de adaptación, la película tampoco lo es. Creo que sería algo extremadamente ambicioso adaptar 2666. Creo que ese grado de ambición que se vuelve obsceno, solo lo tendría ese cine mainstraim de mucho capital. Además, no soy muy fanático de las adaptaciones, creo que lo más interesante de una obra es que pueda inspirar a otra y surja otro lenguaje a partir de esa lectura, y es justo lo que quería hacer con Santa Teresa. No quiero banalizar el surgir de esta película, pero no dejaría de ser honesto si te mencionara o te dijera que fueron cuestiones circunstanciales que me llevaron a: estar leyendo el libro, mis primera visitas a México, una tesis que tenía que hacer, un trabajo que ya venía haciendo sobre el rol de la mujer en nuestros países, y por último la desgraciada lectura a fondo de los feminicidios de Juarez. El resto fue darle forma a ese caos y hacer Santa Teresa. 

 

Santa Teresa y otras historias no entraría en los parámetros de Documental pero tampoco en los de ficción, ¿lo consideras un film experimental?

Creo que la definición menos romántica y pomposa del cine experimental, es literalmente un cine que se preste a jugar y encontrar formas en la praxis. En ese sentido Santa Teresa y mis otras películas parten de esa premisa. 

 

¿Porque elegiste el uso de voces narrativas fuera de la escena para ir contando la historia?

Me pareció la estrategia narrativa más acertada para navegar un posible cine-literatura, pero alejándome del drama y la representación de posibles personajes. Creo que en una película como esta, algo por esta índole hubiese sido muy ruidoso. Hay escuelas de pensamiento dentro del cine, de las cuales algunas veces soy participe, que proponen que para que el cine (Ej: Fragier & Dubois años 70s) se constituya como arte único debería entonces alejarse del teatro y la literatura. Donde coincido más con estas ideas, es en el alejamiento del teatro. Sé que en Argentina hay un gran teatro, y que a la misma vez también considero uno de los puntos menos atractivo de su cine. Yo creo que fue justo en mi vida  en Buenos Aires, cuando era estudiante en la universidad del cine, que decidí que el teatro no era un aliado para el cine que quería hacer. En ese sentido, me cuesta mucho proponer actores en mis películas, definitivamente y no es nada nuevo, no hay nada mejor que un no actor representando una historia. 

 

¿Cómo fue el trabajo y la dificultad de filmar en lugares tan al aire libre y lejos de grandes poblaciones?

Creo que el riesgo más grande, hubiese sido que me haya pasado algo pero por suerte no pasó. La verdad que fue bastante tranquilo, exceptuando que andaba solo con un trípode muy grande, dos cámaras 16, equipo de sonidos, con dos micrófonos, y habían momentos en que pensaba que no lo iba a lograr, además con el miedo de que nada era mío. El último día que filmé en México fue en mi segundo viaje, estaba en San Cristobal De Las Casas, una no muy buena elección porque me encontré con todos los hippies del mundo, europeos libres con sus pasaportes VIP viajando por América mientras venden pulseritas y collares… no hay más nada que agregar. En fin, ese fue la peor locación no sólo por el enojamiento de lo que me encontré, sino porque andaba con muy poco dinero, y tenía que comer cualquier cosa. Me dio una bacteria terrible, y con fiebre en 39 y vomitando como en el exorcista. En ese estado me encaminaba al aeropuerto lleno de equipajes, mientras las calles la iban cortando los chiapanecos protestando por algo, mientras el chofer iba a toda velocidad y algunas a veces nos aventaban algunas piedras, algo que acabo de vivir nuevamente en mi propio país hace unos meses. 

 

¿Qué sensaciones te dejo el ganar un premio tan importante como mejor largometraje latinoamericano en el 30 festival de Mar Del Plata? 

Pues fue maravilloso, y triste a la vez, porque quería ir. Argentina y el resto del cono sur, decidió que en vez de colaborar con el gobierno Dominicano, que tampoco ha hecho nada al respecto, decidió ponernos una visa bastante drástica y absurda, la visa que surge del problema de trata de mujeres de dominicana a Argentina, la mayoría trabajando como prostitutas, problema que se les salió de las manos a ambos países, pero no creo que la solución era una visa absurda y dura, y como ya lo dijo Fanon no hay nada peor que el trato de un oprimido con más privilegió al otro, refiriéndose a las clases de poder del tercer mundo. Yo que viví 6 años allá, me negué a participar de esa absurda visa, que se me hace más fácil ir a los Estados Unidos o Europa que ir a Argentina, supuestamente hermanos latinoamericanos jeje. Entonces cuando gané, debo confesar que se sintió como un Gran FUCK YOU, perdón el ingles, pero es buena esa expresión. Por otro lado, menos belicoso, pues no lo podía creer, porque es una película poca amistosa. Y no porque considero que mi película fue la mejor, sino porque una película como esta que haya ganado un festival tan importante y grande, pues deja notar un gusto por la diversidad y apertura para nuevos trabajos, y eso se lo  agradezco inmensamente al Festival.

 

¿Te encontras trabajando en otros proyectos?  

Si, se llama COCOTE, la acabo de filmar gracias al fondo de Ibermedia, el Fonprocine dominicano y El World Cinema Fund de la Berlinale.  Espero que esté lista para Enero del 2017, y es la primera película que filmo en mi país, Dominicana. Hay personajes físicos, y estoy lidiando en quererlos en la edición, pero creo que vamos bien. 

 

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

@MLukasievicz

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