Las lindas (Competencia oficial Argentina)


Conversamos con Melisa Liebenthal. Nació en Buenos Aires en 1991. Estudió dirección de cine en la FUC, donde actualmente prepara su tesis de graduación. Actualmente trabaja como editora y distribuidora de cortometrajes, y ha realizado los cortos Airportness (2010) y Alegría del hogar (2013). Esta es su ópera prima.


 

Proyecciones de Las lindas
Jueves 21. 20:10hs
Viernes 22. 22:00hs
Domingo 24. 22:30hs

 

Entrevista a Melisa Liebenthal, directora de Las lindas


¿Como surgió la idea para realizar tu primer largometraje “Las lindas”?


Las lindas surgió como una decantación natural de preocupaciones que venía teniendo desde hacía mucho tiempo y que encontraron en este proyecto una forma de expresarse. Aunque ya había hecho un corto y varios trabajos prácticos de la facultad pensando en algo similar (ciertas inseguridades que percibo propias del género femenino), supongo que en Las lindas mis pensamientos sobre el tema llegaron a un punto de madurez más justo. En el año en que nació el proyecto, 2013, yo estaba en la facultad asistiendo a dos materias que me estimularon mucho: como ayudante de cátedra en Técnicas Audiovisuales de La Ferla/Boschi y como alumna en el taller de Dirección IV de Rodrigo Moreno y Juan Villegas. En el primero estudiamos géneros como el autorretrato y el cine-ensayo, cuyos planteos me sirvieron para pensar cómo abordar lo que quería contar. En el segundo, nos proponían encarar un proyecto completamente libre. Entonces se dio que durante la ayudantía estudié los recursos estéticos y narrativos que pude llevar a la práctica y experimentar en el espacio cuidado del taller.

Un momento clave para el desarrollo del proyecto fue el de revisar los álbumes de fotos viejas que guardan mis padres. Ciertamente no era la primera vez que lo hacía, pero fue la primera vez que miré con la distancia necesaria para ver allí a un personaje de mí misma y me di cuenta de que podía leer mi propia historia desde una perspectiva de género, es decir, desde algo más amplio que excede a mi existencia particular/persona.

A la vez, desde hacía un tiempo pensaba en la idea de filmar a mis amigas en situaciones espontáneas. En algún momento, simplemente decidí probar grabar a una de ellas mirando fotos de cuando tenía 12 años, hablando sobre esa época. Eso quedó bien, por ende lo repetí con las demás. De todas formas, la película se fue dando sobre la marcha, constantemente probando cosas sin tener del todo la certeza de su utilidad, y siempre alrededor de la edición. Muchas de las escenas que componen la película aparecieron muy al final mientras que otras datan de 2013.

Podríamos catalogar a “Las lindas” como un ensayo autobiográfico en donde te expones muchísimo y como pocas veces se vio en el cine argentino, ¿Cuánto hay de ficción?

Estrictamente hablando, diría que hay ficción desde el momento en que uno le cuenta su propia experiencia a otros, desde el momento en que hace de eso una historia. Uno inevitablemente hace un recorte, ordena los hechos para que se entiendan mejor, establece lazos de causa y consecuencia que no necesariamente estaban. Al narrar algo que nos pasó, creamos explicaciones, adoptamos posturas, y moldeamos el relato para que resulte más interesante, o al menos coherente.

Exponerse tiene para mí una connotación negativa. Implica quedar en una situación desfavorable, vulnerable, de desprotección. En Las lindas, hablo de mi propia experiencia con el objetivo de conectarla con algo más vasto, como ser: una reflexión sobre la pubertad, la femineidad y los preceptos que moldean el género femenino desde una educación cultural. Mi exposición está completamente curada. En la película yo soy un personaje, por más que esté en primera persona.
Además, creo que mi experiencia no es única a mí misma y en la película intenté en todo momento conectarla con un contexto que fuera más allá de mi propia y singular existencia. También aprecio mucho la fuerza de la experiencia personal narrada en primera persona y en su capacidad de generar empatía y reflexión.

En términos de la película, no creo que importe si algo es inventado o si “sucedió de verdad”. En ella quise expresar con toda mi honestidad lo que pienso sobre las cuestiones abordadas.

 

En la película aparece todo tu círculo íntimo de amigas, ¿fue difícil convencerlas de participar?

No, desde el principio todas se prestaron sin problema a participar. Sin embargo, como Las lindas surgió como ejercicio para un taller de la facultad, lo que yo grababa al principio no apuntaba a ser visto más que en el contexto de la clase. Ese fue el problema con Camila. Ella no tuvo problema en aparecer mientras el proyecto tenía un perfil bajo en tanto trabajo de la facultad. Una vez que el proyecto empezó a querer volverse más público, a querer ser una película y no solo una serie de escenas inconexas que nadie nunca iba a ver, Camila prefirió no aparecer más.

 

¿Como hiciste la selección de las anécdotas y cuanto material te quedo afuera?

La selección de anécdotas e historias que cuentan mis amigas fue siempre hecha en base a cuánta relación guardaban con el eje de la película: la construcción cultural de la femineidad/lo femenino, en relación a la pubertad, al sexo opuesto, a la apariencia personal, etc. También era importante cuán particulares resultaban estas historias y la forma en que eran contadas. Como en la edición de cualquier película creo yo, la intensidad con la que las entrevistadas se expresaban jugó un papel no menor. En la combinación de estos factores íbamos descartando y guardando tomas.  
En cuanto al material que quedó afuera, de cada entrevista yo grabé aproximadamente 1 hora y cada escena dura en promedio 7 minutos. En base a este calculo muy estimativo, podría decir que usé 11% del material grabado.

 

¿Que sensaciones te dejo ganar un premio en un festival tan importante como lo es el de Rotterdam y que puertas te abrió?

Fue completamente inesperado. Al ser una película tan pequeña y “artesanal”, sin director/a de fotografía o camarógrafo/a, por ejemplo, jamás imaginamos que podía ganar. El premio evidentemente despertó mucho interés por la película y nos la empezaron a pedir de cada vez más festivales.

 

¿Como se financio Las lindas?

Las Lindas se financió en un principio gracias al apoyo de mis padres y a la colaboración ad honorem de todo el equipo técnico (co-montajista, sonidista, colorista, compositora de música y dos diseñadores). En 2015 participamos en el BAL (work in progress de Bafici) y allí ganamos 2 premios para la posproducción: sala de mezcla en Estudios Ñandú y subtitulado al inglés de Talkbox. Gracias a eso pudimos cerrar el sonido en un estudio profesional, en donde además pude regrabar toda la voz en off, y pudimos resolver los subtítulos, que en una película como Las lindas, en donde nadie para de hablar, era crucial. En Rotterdam ganamos el premio de la sección Bright Future, con dotación monetaria, y eso nos permitió pagarles honorarios decentes a nuestro equipo técnico a la vez que recuperar Eugenia y yo algo de la inversión hecha.

 

¿Que directores te sirven de inspiración?

Pienso en George Kuchar, autor de The weather diaries; pero también pienso en todo lo que consumí en el último tiempo, como dos libros de “ensayo visual” que me compré recientemente, uno realizado enteramente con imágenes del street view de Google Maps y otro que recopila informes ficticios sobre apariciones fantasmáticas de animales y que viene con ilustraciones. Mi película favorita desde hace 12 años es 24 hour party people, de Michael Winterbottom. Más allá de eso, no tengo predilecciones por directores en particular. Últimamente me atrae ver películas de terror o del género fantástico. De todas formas, obtengo algo de cada película o serie que veo.

 

¿Te encontras trabajando en otros proyectos?

Sí, estoy pensando mucho en otra idea que creo que puede convertirse en un proyecto de película. Pero todavía está muy verde y no hay nada concreto.

 

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

@MLukasievicz

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