Campo adentro


Campo adentro: Aislados en medio de la nada, un grupo de chicos convive dentro de una escuela agraria pupila. Campo Adentro es un documental observacional sobre su cotidiano, que los busca y retrata a través de la niebla.

 

 

 

Entrevista a Gala Negrello, directora junto a Melina Gutman de Campo Adentro



¿Cómo surge la idea para realizar Campo adentro?
Con el equipo estábamos buscando, cuando hicimos la investigación para el documental, algún tipo de claustro; escuelas o lugares de cierto grado de encierro. Nos interesaba que fuera con chicos, y particularmente de esta edad, previo a la adolescencia. Teníamos algunas opciones, pero llegamos a un contacto a través de Mayra, una de las chicas del equipo que es de Alberti, el pueblo más cercano a la escuela. El director nos abrió las puertas y nos gustó mucho el hecho de llevar al extremo la idea de claustro: están en la escuela, son pupilos, y además están muy aislados geográficamente. También nos interesaba el hecho de que fuera una escuela rural, porque con excepción de Mayra todas somos de capital, y nos parecía muy rico poder retratar esa vida, bastante ajena a la nuestra. Son chicos pequeños manejando motosierras y hachas, o criando y matando a sus propios animales, pero para ellos viviendo en el campo es algo absolutamente parte de su cotidiano.


¿Cómo fue la relación con los chicos de la escuela agraria?

La relación fue muy buena. En principio ellos eran muy conscientes de la cámara y también de nosotras, cinco chicas más grandes que llegaban a grabarlos. Pero con el paso de los días se olvidaron y la cámara se naturalizó por completo, entre juegos, compartir momentos y también actuando en escenas algo más armadas. Nos divertimos mucho, y ahora queremos volver para mostrarles el corto a ellos.  

 

¿Qué te llevó a darle ese clima o tono sombrío o de suspenso a Campo Adentro?
La propuesta estética involucraba trabajar ese aislamiento con mucha niebla, así como con la distancia de la cámara, generando cierto espacio entre ellos y nosotras en la observación.  Desde la imagen nos gustaban, por las referencias que manejábamos y la paleta propia del lugar, los colores lilas y azules, y en general todo relativamente tendiendo a lo subexpuesto. Grabamos mucho de madrugada. Con el sonido pasaba algo similar; se buscaba encerrarlos y encapsularlos un poco, oírlo y verlo todo como una especie de domo, como algo envolvente. Los únicos momentos donde esto se corta un poco es con los travelling in, donde al menos podemos adentrarnos en la escuela, y también en la secuencia final.  

 


Siendo que son un mismo equipo de trabajo en el que van rotando los roles ¿Cómo es la dinámica de trabajo grupal, cómo se generan las ideas y se trabaja?

Con el mismo equipo realizamos dos trabajos: Campo Adentro y luego La Distancia entre los Médanos, un corto ficción. Es un grupo solo de mujeres, lo cual a mí me alegra bastante ya que es algo poco frecuente en cine. Al ser trabajos hechos en el marco de la facultad (UBA) decidimos rotar los roles que habíamos trabajado, y en el segundo corto, agregar a dos integrantes más, por un tema de producción.

En ambos hubo una fase de investigación previa que hicimos entre todas. En La Distancia entre los Médanos fue el tema de la mirada, cómo nos vemos hoy a través de los celulares, las redes y las pantallas, y la intimidad. En el caso del colegio fue el tema del claustro, la adolescencia, y la distinción de actividades entre mujeres y hombres. Fuimos Melina Gutman y yo directoras en Campo Adentro, y Carla Francolino y Carolina Grimberg en Los Médanos. Y ahí sí, una vez ya planteado el tema, definíamos bien los roles. Al ser un grupo tan chico hacíamos mucho entre todas, en Campo Adentro yo dirigí pero también hice la foto con la asistencia de Mayra Ferreyra Basso, y Melina dirigió también e hizo la post de sonido con Carla. Y por último conseguimos dos músicos que nos hicieron la canción del final y del trailer, para cerrarlo.


¿En ambos trabajos entonces dirigiste la fotografía?

Sí, fue un año muy rico para mí en ese sentido, aprendí mucho. A la fotografía en Campo Adentro la sentí más personal e intuitiva, yendo y viniendo con la cámara al hombro todo el día. Y en La Distancia entre los Médanos, si bien fue una producción chiquita, es formalmente distinta, tiene una apuesta un poco más elaborada y fue otro tipo de desafío muy interesante también.

 

¿Les prestaron el equipo desde la facultad?
Filmamos ambos cortos con la misma cámara, y los equipos eran nuestros o alquilados por nosotras.


¿Estás trabajando en otros proyectos?

Ahora estoy colaborando en la fotografía de “Ojo de Mar”, como camarógrafa. Es un largometraje documental que estamos grabando en el norte de la provincia de Neuquén. Estamos retratando la cultura del norte neuquino fragmentándolo en las cuatro estaciones, y haciendo mucho hincapié en prácticas propias de la zona, como la trashumancia.

Además estoy empezando a escribir lo que va a ser mi proyecto de tesis el año que viene, que sería (por ahora) un corto de ficción. Estoy pensando en grabarlo en las yungas de Tucumán y Salta. El verano pasado viajé y me gustó mucho como locación.



Me imagino que lugares como Neuquén o Tucumán para trabajar, al menos desde fotografía, deben ser increibles

Sí, lo estamos disfrutando mucho. Encima el paso de las cuatro estaciones en Neuquén es muy marcado, y muy hermoso en cada una. Cambia todo por completo, el otoño bien cálido y naranja, el invierno duro y blanco, el verano muy soleado y seco, y en la primavera, que es lo que vamos a grabar ahora, todo empieza a florecer y sucede el nacimiento de los chivos, que es un momento muy especial y de mucho trabajo en la vida de los crianceros de allá.

Y de Tucumán me llama mucho la montaña y también la niebla, que me gusta tanto (risas). Pero todavía lo estoy escribiendo, no hay nada definido. Estoy pensando en trasponer un mito griego, usarlo como estructura, y abordar de alguna manera el tema del aborto, el aborto clandestino. Justamente necesito acercarme a eso, es muy terrible lo que pasa, y particularmente allá. Me gustaría, ya que no milito en alguna agrupación, tratarlo desde el audiovisual, desde un lado más poético o autoral si se quiere, y sumar mi granito de arena.



¿Tenés metas u objetivos a en lo audiovisual a corto o mediano plazo?

Me gustaría dirigir en general, o trabajar en el área de foto también. Pero no, no tengo. Estoy abierta a cualquier cosa que pase, y con ganas de trabajar.

El corto por lo pronto ya estuvo en varios festivales, unos quince, en varios lugares del mundo. Ganó un primer premio en Brasil y otro en Colombia, e incluso recibimos un audio de un programador colombiano muy emocionado contándonos todo lo que le había generado Campo Adentro, y nos pareció increíble, poder llegarle a alguien tan lejos con un trabajo tan chiquito.

 

Ivan Garcia

ivangarcia@caligari.com.ar

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