Parque Lenin


Carlos Mignon . Ciudad de México 1981. Estudios superiores en Comunicación Social (UAM-X), Fotografía Fija (Escuela Activa de Fotografía - EAF) y Dirección Cinematográfica (Escuela Internacional de Cine y TV - EICTV). En el 2004 recibe la beca IMJuve para editar EFE, publicación web especializada en estudios visuales. En el 2007 obtiene la beca Jóvenes Creadores otorgada por el FONCA, como resultado del proyecto Videosimulacros expuesto en diversas galerías de México y España.
Su trabajo incluye los cortometrajes: Medusa (Ficción, Cuba, 2012) y Los Intrusos (Documental, Cuba, 2011). Su trabajo más reciente es el largometraje documental Parque Lenin (2014), estrenado en el Festival Internacional Visions du Réel 2015 en Nyon Suiza.

 

Proyecciones:

Sábado 31 de julio. 23:20hs

 

Miercoles 3 de agosto. 18:45hs

 

 

Entrevista a Carlos Mignon. Director junto a Itziar Leemans de Parque Lenin


¿Cómo llegaron a la historia de los tres hermanos Antoin, Yesuán y Karla?

Llegamos a través del amor y el duelo. Itziar, co directora de la película, y yo formamos parte de la generación XXI de la Escuela Internacional de San Antonio de los Baños Cuba. En el 2010, mientras nuestros ojos y oídos se encontraban en constante expansión durante nuestros cursos; Thomas, pintor y viejo amigo de Itziar, viajó a Cuba para realizar un homenaje a Reinaldo Arenas. Antoin lo descubrió en la playa pintando y lo observó trabajar por largo tiempo y, al encontrar sus miradas, también hallaron un profundo amor que persiste hasta la fecha. Nosotros al ser muy cercanos a Thomas nos presentó a Antoin que a su vez nos introdujo a sus hermanos. Al poco tiempo Itziar comenzó un retrato fotográfico de los tres y nunca tuvimos duda que con ellos respiraba una historia. Al fallecer la madre de los hermanos Kessel, entre ellos creció un tabú gigante que los oprimió por bastante tiempo, no comentaban nada acerca de lo sucedido y fue el detonante que nos embarcó en la historia de amor y duelo de Antoin, Yesuán y Karla. 

 

¿Qué sensaciones te dejo en lo personal esta historia?

Tanto Itziar como yo tenemos muchos hermanos, además formamos un lazo muy cercano con los hermanos Kessel, a tal grado de considerarlos nuestra familia y nuestro más cercano vínculo con Cuba. Sin duda fue un ejercicio de empatía y afinidad vital, por lo que nos deja dos sensaciones primordiales, el amor fraternal y el dolor de la despedida. Es una historia que retrata el auto exilio y la voz tanto de las personas que se van como de las que se quedan. Por lo que se convierte en un retrato de dos universos que tenemos siempre que tener en cuenta cuando hablamos de migración. En general a lado de las afecciones y anhelos, nos surgieron sin fin de preguntas ¿Qué estás dispuesta abandonar para cumplir tus sueños? ¿Cómo es vivir en un mundo que te repele y te margina? ¿Qué esperas de la gente que parte? Nos da escalofríos la forma en el que mundo ahora se divide, en esta historia encontramos una elegía entre  amor y la nostalgia.

¿Cuánto tiempo les llevo el armado del documental y que tanto material tuvieron que dejar fuera al momento del corte final?

Filmamos a lo largo de cinco años pero de forma intermitente. Comenzamos el proyecto mientras estudiamos en Cuba, mas o menos a partir del 2010. Lo realizamos con ayuda de amigos que nos prestaron equipo no profesional, que en la película funcionan y se articulan como los recuerdos de los hermanos. Sabíamos que este proyecto era un largometraje por lo que tuvimos que esperar al graduarnos para comenzar una campaña que nos permitió filmar mes y medio aproximadamente tanto en Cuba como en Francia. En este tipo de proyectos siempre uno va con una idea de la historia pero lo cierto es que hasta llegar a la etapa de edición decides cuál de todas las historias que viven en el material se desea contar. Tuvimos también la gran fortuna de trabajar con el talentoso editor vasco Raúl Barreras, que a su lado fuimos moldeando el resultado final. Sin duda quedaron muchas escenas fuera y muchas de ellas las extrañamos muchísimo. Teníamos una secuencia donde Karla, en busca de un poco de atención de Yesúan, comienza a patinar adentro de su casa pero con los ojos cerrados, lo que causó mil tropiezos y accidentes, siempre la llamamos “Patinaje Ciego”. Nos enamoramos tanto de esta secuencia pues era la perfecta metáfora de lo que sucede al interior de Karla, pero ella es una adolescente tan carismática que preferimos no resumir en asociaciones subjetivas del director sino que se fuera construyendo a lo largo del film. Son películas que puedes seguir trabajando durante años pero llega un momento en donde sientes el deber de liberarlas y dejar que tomen su propio camino junto al espectador.

 

Parque Lenin ya tuvo un gran recorrido por festivales y hasta fue premiada en Moscú, ¿Cómo fue recibida por el público en general?

Es una película que permite identificarse y que genera mucha empatía con los hermanos Kessel. A lo largo del recorrido de festivales muchas personas nos han compartido sus propias experiencias de vida que recordaron a partir de Parque Lenin. Entre ellas, añoramos mucho la vez que un hombre de otros tiempos se nos acercó y nos regaló su autobiografía, pasajes de una vida pretérita en la cual intentó ser torero. Al entregarnos el libro susurró con alivio “me llevo el corazón repleto, iré a llamar a mi hermano”. Por supuesto que este tipo de sucesos son los que uno agradece y entiendes por qué haces películas. Moscú fue completamente alucinante, estábamos muy ansiosos por presentar en Rusia, pues sin duda al estudiar en Cuba existe aún cierta afinidad nostálgica. Nunca esperamos que se recibiera tan afectuosa y calurosamente. Fue el lugar que más comentarios se hicieron sobre el montaje, pero esto no nos extraña por obvias razones. Pirgo Honkasalo, notable mujer y cineasta, fue jurado de esa edición y nos dijo “Parque Lenin es de esas películas que aparentan no decir nada y lo dicen todo”. No hay mejor halago que hablar sobre las cosas invisibles y sutiles que puedes hallar en el filme y más proviniendo de tan gran persona.

 

¿Cómo se financio Parque Lenin?

Parque Lenin es sin duda uno de los proyectos que nombramos híbridos pues se financió a través de tres formas distintas: Crowdfunding, Capital Privado a través de la Productora Nómadas y ayuda en especie por parte de Monkey Head Films y Foprocine apoyo estatal mexicano para la post producción.  Al inicio del proyecto no encontramos forma de levantarlo y en ese momento Antoin estaba preparando su examen para el Conservatorio de París y Karla estaba en plena adolescencia. No queríamos perdernos estos momentos en la película por lo que decidimos lanzar la campaña de crowdfunding, era hacer la película a toda costa. Una vez que conseguimos esta primera etapa se nos acercaron Lucía Díaz, Santiago de la Paz y Alejandro Quintero que a través de su productora Nómadas completaron el presupuesto para filmar en ambos países. Monkey Head por su parte y gracias a la confianza y estima de Iván Vilchis nos prestó sin costo alguno todo el equipo de cámara. De esta manera así, Itziar y yo, pudimos emprender el viaje. Al finalizar el rodaje realizamos un primerísimo corte que logró ganar el fondo estatal de post producción. Ahora estamos buscando distribución que es una de las etapas más difíciles pues tristemente es difícil colocar este tipo de películas y más cuando traen el apellido “documental”.

 

¿Cómo ves la actualidad del cine mexicano y hacia donde crees que se dirige?

Quisiera responder que alentador pero estaría mintiendo. Si bien la proliferación de autores va en aumento, se tiene un único proyecto cinematográfico: el crear una industria. Pero esto se logrará cuando todos los que estamos involucrados en la creación cinematográfica no desmarquemos al estado de sus deberes con la cultura y el arte; al momento que creemos otros caminos de financiación sin olvidar el primer punto; cuando existan costos de taquilla acordes a lo que ganamos los mexicanos; al tiempo que exista una cuota de cine nacional en los monopolios de las salas comerciales. La lista de acciones es interminable. Lo cierto es que la preferencia del documental, tanto en su creación como en su consumo, va en aumento. Es un camino que va desarrollando y creando otras formas para su realización. En verdad preferiría que no existiera esa frontera entre el documental y la ficción pero me divierte mucho cuando los autores hablan de cómo sus obras de “ficción” operan en formas documental. En definitiva hay más películas pero invisibles y olvidadas. Sin duda existe un amplio panorama que quedará perdido en lo vislumbrado, en donde sólo existe deseo y tal vez alucinación a decir del maestro Juan José Saer.

 

¿Se encuentran trabajando en otros proyectos?

Actualmente Itziar está trabajando en un proyecto documental vasco titulado Las Golondrinas y trabaja en el guión de su primer largometraje de ficción.
Por mi parte, acabo de terminar una nueva película llamada El Ocaso de las Diosas, que forma parte de los proyectos ganadores de la V Edición de DocTV que se transmitirán en 16 países de Latinoamérica a través de sus canales públicos.  Al mismo tiempo me encuentro escribiendo el guión de mi siguiente proyecto.

 

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

@MLukasievicz

Contacto