"Prefiero salir a hacer, y  no estar esperando ganar un concurso que lleve dos años". Entrevista a Alexan Kevork Sarikamichian


 

Alexan Sarikamichian, comenzó su carrera como productor con más de 10 cortometrajes como “La Donna”, “Pude ver un Puma”, que llegó a Cannes, y los largometrajes “Juana a los 12”, “Paula”, “Juan Meisen ha muerto” y el “Auge del Humano”, películas que tuvieron reconocimiento mundial.
Encontró en la música la posibilidad de hacer la producción de videoclips para: Miranda, Luciano Pereyra, Abel Pintos, India Martínez,  Indios Rock-Pop y Dani Umpi.
En 2016 se lanzó como director después de años de solo dedicarse a la producción con el videoclip CHICOS,  su primer Fashion film “Nadie hace el amor en soledad” y  un short film COSMOS con más de 50 mil reproducciones. Por estos días está estrenando su última realización “Total Destrucción”.

 

 

 

Todos tus proyectos como productor los realizaste de manera independiente y por fuera de todo apoyo estatal, ¿por qué esta decisión?

Son proyectos independientes que tienen distintas formas de llevarse a cabo, de acuerdo al tipo de realización y de producción. Cada película se hace bajo cierto criterio de producción, y uno se adapta a eso, como también a aprovechar y maximizar los recursos.

Son muchas las personas que involucran su tiempo y su trabajo. Eso es un capital enorme. Productoras que desde sus integrantes y sus servicios empiezan a formar un equipo; las películas independientes siempre son del equipo. En mi caso, siempre busco el apoyo de la Universidad del Cine donde estudié, o el apoyo cultural/municipal de la ciudad donde se filme, el Mecenazgo o algún fondo organizado por el Gobierno de la Ciudad, la plataforma Idéame, alguna casa de alquiler de equipos, y más. Las variantes para concretar proyectos independientes son muchas hoy en día, y creo que es importante atravesar todas las opciones.

 

¿Tuviste que postergar algún proyecto por esa falta de financiación?

La verdad  es que no, pero sí tomar la decisión de salir a filmar incluso cuando no teníamos el presupuesto total de realización, y saber que íbamos a correr riesgos y ciertas limitaciones. Pero siento que eso también es parte de hacer una película independiente. Creo que las ambiciones bajan, y eso lo considero un ejercicio y un desafío al mismo tiempo. Siempre hice operas primas; hay formas, riesgos y elecciones con las que uno sabe que se va a enfrentar. Yo prefiero salir a hacer, y  no estar esperando ganar un concurso que lleve dos años, o intentar presentar carpetas por mil festivales. Un proyecto independiente tiene un tiempo de realización. No puedo ponerle la misma energía a un trabajo de 5 años que a otro de 1 año y medio, en el cual uno sabe cuándo empieza y termina. Por el tipo de historias que busco contar, y el impacto que pretendo generar, mis trabajos tienen que tener un momento y un marco determinado, si no algo de esa magia y energía se pierde.

 

Al leer tu biografía enseguida nos damos cuenta que fuiste productor de películas muy profundas y muy logradas técnicamente como lo son Juana a los 12, Paula, Juan Meisen ha muerto, etc. ¿Cómo es el proceso para involucrarte o no en determinados films?

Confío en mi sensibilidad, y cuando leo el guión me imagino la película. Para mí esa visualización es estética y puedo proyectarla en mi cabeza. Partiendo de ese ideal de película, luego trabajo para bajarla a tierra, pensando cómo concretarla y que se asemeje a lo que imaginé. Así logro sentirme seguro. Tuve la posibilidad de conocer a algunos de los directores con los que trabajé porque eran amigos. Me gusta ver sus trabajos previos, investigar su forma de pensar, y hasta su forma de ser; para muchos de ellos fueron sus primeras películas, y tuvieron un gran compromiso con el trabajo porque el esfuerzo fue muy grande.

El primer acercamiento es el guion. Saber si por esa historia que vamos a contar, uno pagaría una entrada para verla en el cine. Hago películas que a mí me gustan ver. Me llegaron guiones de proyectos que quizá son interesantes, pero no tienen que ver con el estilo que a mí me atrae, o el perfil que quiero buscar. Intento hacer películas chicas, pero que cuenten algo profundo entre líneas. Me gustan esas películas que tienen personajes trabajados, en las cuales se atraviesa un abanico de sensaciones y sentimientos.

Por otra parte, busco que me den la posibilidad y libertad de armar los equipos de trabajo, y por sobre todas las cosas, participar del casting de actores; ellos son el alma de la película. No soy productor únicamente del lado de la financiación, sino por el contrario, cada vez intento estar más en la parte creativa. Lamentablemente, en el país no se destaca aún la figura de Productor Artístico, en lo que al Cine se refiere.

 

COSMOS (2016), de Alexan Kevork Sarikamichian

 

 

Hablanos un poco de Cosmos, tu primer cortometraje como director, y  de cómo se te ocurrió esa mágica mezcla entre Fashion film y videoclip.

COSMOS es especial, porque se filmó en un lugar muy querido por mí, Chivilcoy.  Lo hicimos en una casa en el medio del campo, en la cual pasé los veranos en mi infancia.  Es un recuerdo que tengo muy arraigado por el amor de mi abuela Lala. El video está dedicado a ella. Tenía ganas de filmar algo que sea visualmente atractivo, por eso un poco lo del fashion film. Me acerqué a la moda, trabajé mucho en el arte del video, en los colores, los vestuarios, y convoqué a dos modelos como protagonista. En cuanto al videoclip, yo hice varios y es algo que me divierte. Tine una frescura y una manera de realización muy libre.

Si lo hubiese pensado como un corto, quizá tendría que haber filmado de manera más consciente o tener que grabar sonido. Pero no tenía el tiempo, y algunas cosas que se dieron tan naturalmente no hubieran ocurrido. La combinación de formatos me dieron la posibilidad de hacer un proyecto en un tiempo corto y estrenarlo rápido, porque quería mostrarme como director. Tengo en carpeta unos cortos terminados como productor, que están esperando su estreno en festivales, y el resultado fue muy hermoso.

 

¿Qué dificultades se te presentaron al momento de filmar?

Teníamos todo listo para filmar un fin de semana, pero al ser la mayoría en exteriores y un espacio natural, estábamos atentos al clima. Dos días antes de filmar llovió mucho y tuvimos que cancelarlo. Ahí me asusté y empecé a buscar reemplazos, postergué todo una semana para que los caminos de tierra se secaran. Por suerte todo se acomodó. Filmamos con los actores originales y nos tocó un día increíble. Eso ayudó mucho a poder disfrutar de lo que estábamos haciendo. El contacto con la naturaleza y la energía que tenía el equipo fue increíble.

 

En Cosmos hay un magnífico trabajo en la fotografía. ¿Te involucras mucho en estos aspectos?

No tengo mucho conocimiento técnico. Esto de dirigir es como una prueba de acierto y error para conmigo mismo. Trabajo muchísimo con el director de fotografía, en este caso Sebastián Ferrari. Él entiende los colores, los encuadres y el universo que quiero contar.

Me pasó de estar haciendo el color de algunos trabajos y asustarme porque era completamente diferente a lo que me imaginaba y tener que rehacer todo de nuevo. Pero Sebastián tiene un estilo muy parecido al mío. Yo le puedo decir me “gusta más o menos algo”, y él me acompaña desde la previa hasta el corte final. Tiene un talento increíble.

 

¿Cómo se financió Cosmos?

Para Cosmos solicite la colaboración de Cultura de Chivilcoy. Adrián Vila es el gestor en este momento. Aunque lo hice con muy poca anticipación, la verdad es que se mostraron predispuestos a colaborar con lo que estaba a su alcance.

Después fui a Chivilcoy porque tengo allí a mi familia. Nos hospedaron y atendieron con mucho cariño. Para el primer almuerzo tuvimos un asado en medio del campo para todo el equipo.

 

En cuanto al estreno de tu último trabajo TOTAL DESTRUCCION es inevitable preguntar el porqué del estreno online y no esperar algún festival.


Estoy en un proceso de creatividad un tanto ansioso, quizá porque nunca había dirigido, y como no estoy en un proyecto de largometraje en este momento, me decidí a contar pequeñas historias en un tiempo de realización bastante rápido.

TOTAL DESTRUCCIÓN se estrenó online en mi fanpage y COSMOS en una revista de Barcelona “Fucking Young” que tiene un público muy fiel, y que yo sigo mucho. Me gusta ver lo que hacen colegas, fotógrafos, y tiene una estética que consumo y de la cual me siento parte. Busqué su estreno allí, pero después espero que el video siga su camino, que se muestre en otros lados. Lo que pasó con Cosmos, por ejemplo, me sorprendió. En Instagram las fotos analógicas del video se empezaron a viralizar, y se compartieron en muchos blogs y páginas referidas al mundo de la moda.

 

TOTAL DESTRUCCIÓN (2016), de Alexan Kevork Sarikamichian

 

En TOTAL DESTRUCCION se destacan mucho los cuatro jóvenes protagonistas, ¿cómo llegaste a ellos?

La idea había empezado porque quería filmar con Nicolás, es amigo mío hace años y siempre decíamos de hacer algo juntos e íbamos a hacer algo mucho más tranquilo medio documental, filmar su cotidianeidad, con él y sus amigos, hasta que se armó este video, sobre todo por las ganas de ir a filmar a Epecuen, que fue el primer sitio que filmamos y ahí eran solo dos chicos. A Thomas lo encontré por Facebook, pura casualidad, él es músico y vi mucha actitud. En Juan Meisen, la película, también trabaje el casting con músicos en vez de actores, a veces tiene cierta espontaneidad y naturalidad para hacer algunos personajes que me atrae. Luego Santiago es modelo, y ya había visto varias fotos de él y a Franco me lo recomendó un amigo fotógrafo. Fue una tarea difícil, porque a diferencia de COSMOS quería buscar chicos más cercanos y casuales.

 

 

En los tres cortos (TOTAL DESTRUCCION, COSMOS y BACKWARDS) hay una canción que suena de principio a fin y que resulta muy importante, ¿porque las elegiste?

Por casualidad conocí a un genio que se llama Pablo Neptuno, tiene una banda solista bajo su nombre, y él me cedió los temas simplemente porque se interesó en los proyectos, y lo tomo como una manera de difundir su arte también,  a su vez tiene otra banda que se llama Original Artyfacts la cual sonó en COSMOS. Para Blackwards trabajé con Nicolas Iaconis, le pasé una referencia, le dije lo que buscaba, algo melancólico, suave, y que además me importaba mucho que se escuche el ruido de la vhs, eso está,  era parte de la idea. La música en este caso me ayudaba a contar la historia, en cambio en los otros videos buscaba que me ayuden a crear una atmosfera y las imágenes sean las que predominen por sobre la música

 

BACKWARDS (2016), de Alexan Kevork Sarikamichian

 

 

 

¿Cuáles son tus directores y películas favoritas?

Esa pregunta me la hacen desde el primer día de clase en la Universidad del Cine. Pero no soy una persona cinéfila, soy de mirar muchas cosas y muy variadas, estoy más en los detalles, pero puedo sacar referencias de cualquier cosa, no solo del mundo del cine, sino desde lo más cotidiano. Puedo decir que me gusta mucho mirar cine nacional,  me gustan los actores  y los directores que tenemos.

 

¿Qué es lo mejor que te dio el mundo del cine hasta el momento?

Me dio a mis amigos, a quienes descubrí en la universidad hace diez años. Después, la posibilidad de saber que en el cine no hay límites, que existen diversas maneras de contar historias, y poder concretar proyectos que me generan una sensación de adrenalina hermosa. Por último, la oportunidad de viajar al Festival de San Sebastián, cuando Paula de Eugenio Canevari quedó seleccionada en el Working Progress. Conocer por dentro un evento tan prestigioso y recorrer Europa eran sueños inalcanzables para mí en ese entonces. Pero se hicieron realidad.

 

Mauro Lukasievicz

maurolukasievicz@caligari.com.ar

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