Retrato social. Village Rockstars (2017), de Rima Das

Ian Quintana 13 - abril - 2018 Textos- Foco: 20º BAFICI, Buenos Aires Festival Internacional Cine Independiente

 

 

Village Rockstars es un título que describe con exactitud el contenido de Village Rockstars. Ya que en el segundo largometraje de Rima Das participan por igual una remota aldea en una región al noroeste de la India (el pueblo de la directora) y un grupo de niños y niñas que quieren ser estrellas de rock. Entre esos dos elementos, Rima Das construye una historia en la cual conviven la ficción y el documental de manera armónica y natural.  Dentro de ese paisaje que se conoce como precario, carente y humilde se plantea una breve línea argumental, casi una excusa para filmar a esos niños jugando con una libertad plena. Entre esos niños siempre está Dhunu, una niña de 10 años que tiene un único y profundo deseo: tener una guitarra de verdad. Entre el frágil paisaje de esa aldea se recorta con presencia e ímpetu su silueta. La vemos corriendo, saltando, remando, trepando árboles, haciendo guitarras de telgopor, jugando con su cabra o haciendo pastar a las vacas. Es una niña inocente y feliz que debe ayudar a la madre, quien enviudó hace varios años. El paisaje comienza a envolverla y al verla uno recuerda su sueño, tener esa guitarra. Pero las condiciones son difíciles. Una clara discriminación y segregación social, de un conjunto de vecinas de Dhunu y su madre, le impide ser como es y tener por amigos al grupo de varones. Pero su fuerte actitud, sumando al carácter imponente de la madre, hará que prevalezcan sus propios valores y que pueda seguir soñando. Dhunu crece rápidamente y se convertirá en una mujer frente a los ojos de su conservador entorno. Será entonces cuando no podrá ver más a los niños ni jugar con ellos, cuando deberá abocarse a la vida de mujer que esa sociedad asigna. Pero ella persistirá con feroz actitud a recorrer el camino que sus sueños le dictan.
Por momentos el estilo documental impera y es entonces cuando se percibe una descripción de la realidad de manera directa que se interrumpe cuando la directora vuelve a su hilo conductor: la guitarra.  Tanto los niños como los adultos no son actores y las escenas tienen una frescura y naturalidad propia, así como la descripción del mísero paisaje no recae en un falso e hipócrita tratamiento de la pobreza. Por el contrario, Rima Das construye su película desde una posición igualitaria con los niños y eso se percibe en la confianza que tienen frente a la cámara. El sonido, la poca música y la preciosa fotografía colaboran en hacer de esta una película despojada y sincera, en la cual se siente el aspecto artesanal y comunitario de su realización. Si bien la realidad que retrata no es del todo perfecta los personajes y sus relaciones irradian una energía particular que se difunde orgánicamente con el paisaje natural. El modo de registro colabora a hacer esta película lo que es: un sencillo retrato social, ubicado en un contexto y lugar específico, atravesado por una historia imaginada, pero que es, al fin y al cabo, la descripción de los propios sueños y deseos que cada cual lleva en su interior y el camino por el cual se llega a ellos.

Ian Quintana

ianquintana@caligari.com.ar

Village Rockstars