El documental viste a la ficción. Vermelho Russo (2016), de Charly Braun

Rodrigo Zimerman 11 - Mayo - 2018 -Textos

 

“Nunca podremos saber lo que es la verdad. Lo mejor que podemos hacer es aproximarnos… La verdad nunca podrá ser capturada o descrita, aunque la búsqueda de respuestas es lo que le da significado a nuestra existencia.”
Werner Herzog


“Eso es un viaje a Rusia”/ Eso es documental/ “Pero la cámara se está ubicando detrás del mostrador frente a las actrices”/ Bueno eso es ficción/ “Igual las protagonistas hacen de sí mismas”/ Igual es ficcion/ “Pero hay ciertos personajes que pertenecen a esa lugar”/ Entonces eso es documental/ “Sin embargo, a lo largo de la narración, dichos personajes parecen haber recibido órdenes del director”/ Entonces pasa a ser ficción/ ¿No es cierto?/ “Si, y ese personaje, claramente, es un alter ego del director que, a la vez, graba con su cámara digital”/ Bueno basta.
Existe/ La ficción/ Existe/ El documental/ Existen/ Híbridos/ Entre estos dos/ Géneros/ Pero/ ¿Existe?/ La ficción… ¿pura?/ ¿Existe?/ El documental… ¿puro?/ El debate/ Infinito/ Entre/ La realidad/ Y/ El engaño/ Moneda corriente/ En discusiones/ Cinematográficas/ (¿O acaso existe algo puro?)/ ¿Existe el guión puro y duro?/ Si/ Podríamos decir/ Pero no/ No se lleva/A cabo/ Tarde/ O/ Temprano/ Por la/ Presencia de/ Imprevistos/ En la/ Pre-producción/ Y/O el/ Rodaje/ Y/O la/ Post-producción/ ¿Entonces?/ ¿Existe?/ Ficcion/ Y/ Documental/ Co-existen/ Con lo/ Imprevisto.
“Vermelho russo” nace de un cuaderno de viaje, de la actriz Martha Nowill, publicado en una revista. Dicha publicación es el disparador (junto a la visión de “O Amor Segundo B. Schianberg”) para que el director Charly Braun se decida a trabajar con Nowill en el guión de este relato, que nace de las intimidades y experiencias impregnadas en las hojas del viaje a Rusia realizado por Martha con su amiga (también actriz y co-protagonista de la película) Maria Manoella.


La película es, entonces, una reconstrucción (interesante) y una ficción de aquel cuaderno de viaje. Sin embargo hay algo que hace ruido en la forma en que se narra la historia. Por momentos pareciera ser que la ficción, que ocurre frente a cámara, es atravesada por un filtro de lente que intenta llevar eso, que ocurre, a la forma documental. He aquí un problema. O a lo mejor, algo para discutir y pensar.
Porque bien sabemos que no hay un manual de reglas único que nos diga cómo debe ser grabado un documental. Sin embargo, hay un inconsciente colectivo de decisiones y técnicas que están en nuestro imaginario al hablar de documental. Ya sea desde lo abierto (o no) que puede ser el guión en sus decisiones de rodaje; o hasta en los lugares donde se debe ubicar la cámara (que tarde o temprano refutan la idea de documental de algunas historias porque, estas, ubican la cámara en lugares donde esperan que el personaje llegue después de la cámara). Es este imaginario de documental que tenemos que, por cómo es grabada “Vermelho russo”, nos hace pensar “Esto es una mera ficción. ¿Por qué está grabado por momentos como un documental y por otros como ficción?”.
Es vital en toda obra tener en claro y saber bien hacia donde se dirige todo pese a los desvíos que generan lo incalculable, el imprevisto y la improvisación. Se deben tomar esos caminos pero sin perder el objetivo y parece no estar claro, aquí, entre esa grabación que oscila en las dos formas. No por esto este tipo de grabación es incorrecta, sino que aquí parece no ser lo necesario. 
La respuesta parece estar en la toma de decisiones y la búsqueda de respuestas que se genera en el momento en el cual aquel, que se ubique al mando de la historia, debe saber para donde perfilar la navegación en pos de la narración.

Rodrigo Zimerman

rodrigozimerman@caligari.com.ar

Vermelho Russo