Una crítica en dos niveles. Uncanny Valley (2015), de Federico Heller

Ivan Garcia 5 - Octubre - 2016 Textos - Foco: 3 Festival internacional de cine de Puerto Madryn

 

En el futuro, personas que se sienten aisladas o rechazadas por la sociedad, en apariencia similares a los que hoy llamamos vagos o “linyeras”, viven en viejos caserones abandonados, adictos a un dispositivo de realidad virtual que les permite sentirse activos, parte de algo, y donde siempre están en acción.
Si bien “Uncanny Valley” comienza con una estructura, que parece llevarnos a una crítica al aislamiento generado por la tecnología que crece día a día, pronto gira su eje y expande la crítica al mundo moderno, al control social de las potencias mundiales y los conflictos bélicos. Puede parecer algo excesivo para abarcar en menos de ocho minutos, pero este trabajo lo hace muy bien, sin gastarse en explicaciones o contextualizaciones innecesarias.
Al principio estos individuos son exhibidos mediante entrevistas a modo documental. Sin embargo tras un leve giro de perspectiva que nos introduce en la visión de uno de estos hombres cuyo aparato de realidad virtual falla, pasamos al otro nivel de crítica, más expansivo, donde se ve cómo ese escapismo a una falsa realidad de conflictos bélicos espaciales era una fachada para usar a los ciudadanos “inútiles” como controladores de maquinarias bélicas en el mundo real.
Los efectos visuales están muy bien logrados, y esto le da una pata más sobre la que apoyarse al corto, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de ciencia ficción. Un futuro posible para comentar los problemas de la realidad presente.

La vida del músico. Descansaré… cuando muera.
A un ritmo vertiginoso nos metemos en la vida de Sergio Rotman, músico de larga trayectoria, y repasamos rápidamente sus referencias, su historia como parte de la escena del rock argentino, su paso por distintas bandas y las relaciones personales que han ido hilando su vida personal con su trabajo musical, que aparecen como inseparables.
El documental se centra por supuesto en la trayectoria de Sergio, y los aportes de sus amigos y compañeros de la banda “El siempreterno”. Si bien se nota la rapidez y la aceleración en la grabación, se logra dedicar un lugar para cada momento de su extensa carrera, y se transmite por sobre todo la visión y el estilo de vida de un músico que no se detiene, que siempre está pensando en el próximo proyecto y que se compromete constantemente con el aprendizaje musical, su exploración y con quienes lo rodean.
Descansaré cuando muera es lo que parece decir Rotman con su ímpetu, sus rulos salvajes y su frescura inalterable, con más de 30 años dedicados a música. Un breve homenaje, un recorrido acelerado como el que abre el cortometraje, de una ciudad en pleno movimiento, en un frenesí de luces eternas.

Ivan Garcia

ivanggarcia22@gmail.com

Uncanny Valley