La desaparecida. Una hermana (2017), de Verena Kuri y Sofia Brockenshire

Mercedes Orden 30 - Mayo - 2018 Textos

 

 

Un Peugeot 505 incendiado a orillas del río. Un policía intenta calmar a una mujer, luego de la desaparición de una de sus hijas mientras la otra mira el escenario del auto destruido pero sin rastros de Lupe. Mucho más allá, un chico observa, junto a su perro, pero no habla. Así comienza la historia de una pérdida silenciosa, en algún rincón de Lobos, sin repercusión en el pueblo.
En soledad, sin nadie que la ayude -ni siquiera su madre que ha quedado petrificada ante la noticia-, Alba (Sofía Palomino) comienza la búsqueda de su hermana, a la vez que tiene que hacerse cargo de un bebé que ha quedado huérfano y avanza a pasos torpes, mientras pregunta por su madre. Entonces la chica se levanta todos los días, viaja en tren, camina por el campo y lleva adelante su propia investigación en un contexto de vulnerabilidad, hermetismo y desamparo.

Verena Kuri y Sofía Brockenshire narran esta historia acerca de una mujer que parece haber sido tragada por la tierra. Sin caer en lugares comunes o situaciones forzadas, las directoras ponen el eje en la ausencia y es, a partir de allí que construyen el clima del relato. En medio de un tan oscuro como nublado, la protagonista se mueve mientras intenta hallar algún testigo que pueda aportar cualquier información que no haya sido declarada o alguna pista más acerca del tema, pero nadie está dispuesto a hacerlo.
Un pacto de verosimilitud se genera en el argumento allí donde lo irresuelto se convierte en algo que puede resultarnos familiar ya que a lo largo de la historia argentina contemporánea, la figura del desaparecido fue cobrando peso y diferentes formas. Paraderos de los que nadie sabe o muchos callan se ocultan por motivos políticos, ideológicos e incluso económicos.
La impecable fotografía a cargo de Andrés HilariónRoman KasserollerFederico Lo Bianco nos muestra al detalle la casa de chapa donde habitan esas dos mujeres junto al pequeño, sin que nadie golpee la puerta ofreciendo ayuda ni algún tipo de respaldo. Tal vez la indiferencia surja porque la desaparición no pertenece a ese eslabón de la sociedad que toma notoriedad en los medios, o porque sus vecinos, a causa del temor, prefieran no meterse. Sea como sea, el pueblo continúa con su vida cotidiana pero hay una hermana que no se resigna y se empecina en buscar una respuesta a esa ausencia que todos optan por callar.

Mercedes Orden

mercedesorden@caligari.com.ar

Una hermana