Contra el varón. El seductor (The Beguiled) (2017), de Sofia Coppola

Ivan Garcia 26 - Octubre - 2017 -Textos

 

              En su regreso, Sofía Coppola demuestra que su premio a mejor dirección en Cannes, el segundo para una mujer en la historia del festival, no es inmerecido, y nos trae su apropiación de un film de los setenta. Un trabajo tranquilo, minucioso, con la experiencia femenina de la violencia en carne propia como principal protagonista.
            The Beguiled se sitúa en la época de la guerra civil estadounidense, en el sur, territorio confederado. La recluida vida en un internado para señoritas se revoluciona cuando encuentran en un bosque circundante a un soldado de la unión (enemigo) moribundo con heridas de bala en la pierna, y deciden rescatarlo y ayudarlo a recuperarse. De ahí en adelante las jóvenes que viven bajo la tutela de una estricta madre superiora se verán tentadas, intrigadas y manipuladas por este hombre que proviene de un mundo exterior que les es ajeno.


            En primer término la estructura de la película permite verla como un “coming of age”, una historia de chicas jóvenes que viven una experiencia que las transforma y les brinda enseñanzas que marcan el paso o la aproximación a la adultez. La vida en reclusión las lleva en un primer momento a buscar la aprobación del atractivo soldado que yace herido y melancólico en una cama, ya sea desde la admiración paternal, la atracción sexual, o la esperanza romántica de escapar a una vida nueva y distinta a la que el internado ofrece.


            Cada chica funciona como un aspecto distinto de este entramado. Las tensiones entre ellas crecen, y los celos por el cariño del soldado John Mcburney las distancian, de a poco afloran enemistades. Sin embargo Coppola no se centra en estos cruces femeninos en torno a un hombre, lo que en su medida está justificado por la edad y la falta de socialización de las chicas, sino que pone el conflicto en la presencia masculina como “otro” violento y controlador. En un primer momento se desconfía de él por el bando al que pertenece, por ser ese enemigo desconocido y ajeno. Pero luego de ganarse su confianza, un incidente lo muestra en su aspecto más real y más brutal. El enemigo no es el confederado, el Yankee, sino el varón.
            No es esta una película muy lenta o contemplativa, ni tampoco cae en el exceso de conflictos, explicaciones y grandilocuencia del cine norteamericano. Coppola habla siempre en su idioma, y maneja en The Beguiled los mismos códigos narrativos y estéticos que en anteriores producciones. Puede resultar algo monótona, es cierto, pero la reproducción de época es detallada, minimalista en sus colores, potenciada por la apariencia tan natural de la luz. Todo esto intensifica la fuerza de un gesto, el significado de una mirada o un entredicho. El impacto de ver un revolver antes que el de mil disparos.

Ivan Garcia

ivanggarcia22@gmail.com

The Beguiled