El ojo que todo lo ve. Snowden (2016), de Oliver Stone

Ivan Garcia 8 - Diciembre - 2016 Textos

 

 

En el 2013 Edward Snowden entregó a la prensa internacional miles de documentos que probaban una sospecha generalizada en el siglo XXI: la vigilancia del gobierno por medio de la tecnología de la información pública y privada de todas las personas del planeta. El filme de Oliver Stone explora la vida del joven genio de la informática, y cómo al formar parte de medidas secretas e ilegales del propio gobierno fue cambiando su postura respecto al patriotismo, defender a la gente y cuestionar al poder.
Snowden pone el eje en el mensaje, y en la relevancia social de su temática. Sin embargo no se deja de lado al desarrollo del personaje central, y se lo pone en el centro. Esto se trabaja en parte desde la narrativa: Se alterna entre la historia principal, de Edward Snowden, que comienza con su baja de las fuerzas especiales del ejército en 2004 y llega hasta 2013, y las entrevistas conducidas por los periodistas Glen Greenwald y Laura Poitras en secreto, en un hotel de Hong Kong, en ese mismo 2013, en lo que sería la historia de la revelación de estos documentos que traerían un escándalo internacional.
La referencia evidente aquí no es solo la novela en q se basa la película sino el gran documental de 2014 “Citizenfour” realizado por la misma Poitras que muestra las entrevistas con Snowden en tiempo real. El trabajo de Stone es por supuesto una ficción, pero se esfuerza por no perder su raíz documental, y nos recuerda con extractos de discursos de Obama, o de los juicios a la NSA que lo que se está viendo sucedió realmente, hace muy poco tiempo, y tiene implicaciones muy oscuras. También trabaja bien el hecho de transmitir una realidad compleja de modo entendible, y de privilegiar la historia por sobre la precisión de detalles técnicos.
La historia de Snowden entonces se desarrolla desde el 2004. Poco a poco, trabajando con la agencia NSA, se adentra en una red de material, de información inconmensurable que puede usarse para fines siniestros, y si bien en un principio parecía que la información se guardaba como respaldo ante una eventual crisis, pronto vería que no había trabas para recopilar información de gente de todo el mundo y usarla para lo que ellos creyeran conveniente. Esto lleva a Snowden a una espiral, una pesadilla orwelliana.
Finalmente verá la necesidad de sacar a la luz estas injusticias, y que la gente pueda decidir qué se hace con su información personal. Esto le da un nuevo valor y seguridad a la vida y las decisiones del propio Snowden, y Stone lo traduce en una nueva interpretación de patriotismo. Es decir un patriotismo cuestionador de las normas y de las imposiciones de gobiernos corruptos y omnipotentes, que según él se retrae a los orígenes de los valores americanos.
El ojo está siempre presente como símbolo. El ojo de las cámaras, el ojo público al que nos exponemos cada vez más sin analizar a fondo sus consecuencias, y que termina siendo el ojo del gobierno americano que todo lo ve. Esto se trabaja textualmente cuando se ven todas las redes informáticas representadas como una mirada dentro del ojo del protagonista. Más allá de los clichés patrióticos o de suspense norteamericanos, Snowden muestra de manera atrapante una historia real que parece traer a una existencia palpable la novela 1984.

Ivan Garcia

ivanggarcia22@gmail.com

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