Una Estonia de cera. Risttuules (In the crosswind) (2014), Martti Helde

Juan Pablo Barbero 27 - Mayo - 2016 Textos

 

 

Un melancólico blanco y negro, una narración epistolar, una cámara que levita como un fantasma en un museo de cera, este museo es la Estonia de 1941. Una forma poética de contar algo tan frecuente en el cine como lo es la Segunda Guerra, el cine enfrentó muy joven las grandes guerras, en la primera era sólo un niño y en la segunda un hombre joven. El cine se encargó siempre de narrar las guerras con diferentes formas. Y es la forma lo que vuelve a Risttuules una película particular ya que la cámara se mueve por todas partes lentamente mientras los cuerpos permanecen intactos; una voz en off, unas cartas de una mujer, víctima de la guerra, la forma que encuentra la película se vuelve poética tras no tener interés en narrar acciones, sino sólo poses. Cuerpos desesperados, pero intactos, como una Estonia de cera. La poesía se refleja en el tiempo, no un presente, sino que son vestigios de aquello que sucedió ya que la carta nos remite a un tiempo ajeno a toda aquella inmovilidad que son sólo pequeños relieves de la piel que dan cuenta la respiración de todos esos cuerpos vivos.

La independencia de la cámara es fantasmal, ya que al no estar atada a la protagonista, esta vaga por los pasillos solitaria buscando la acción como deambula en las últimas películas de Bela Tarr, acá las acciones no se encuentran sino esos cuerpos que recuerdan también al Año pasado en Marienbad. Sólo quería remitir esos dos films que me surgieron al verla, intenté combinar aquellas dos formas en mi cabeza y surgió aquel fruto de la asociación mental inevitable. Esta forma de narrar y narrar en movimiento da lugar a la multiplicidad de formas, un montaje interno que te lleve de una mano a un rostro para luego volver a ese rostro que ya no es el mismo, sino una mirada más triste, unas cejas más arqueadas y una pose dolorosa. El film es una poesía que juega con fantasmas tanto en forma como en fondo, si un recuerdo es una especie de fantasma, una narración epistolar lo enfatiza por el juego doble temporal. Las cartas juegan con los relojes como la cera y la ausencia de colores. Todo es tiempo, todo nostalgia, todo algo que pasó.

Primer largometraje de Martti Helde, después de un par de cortometrajes que sería bueno conocer, inicia su carrera cinematográfica con esta obra que a muchos va a quedarle en su cabeza más por su forma que por lo que cuenta, ya que uno nunca olvida los crímenes de guerra, pero el estilo es lo que sobrevive a toda historia.

 

Juan Pablo Barbero

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Risttuules (In the crosswind)