Ficción manipulada. Remember (2015) de Atom Egoyan

Ezequiel Tobler 31 - Marzo - 2016 Textos

 

 

 

ZEV GUTTMAN (CHISTOPHER PLUMMER) y MAX ROSENBAUM (MARTIN LANDAU), son dos ancianos, que viven en un asilo. ZEB padece demencia senil, y aunque se "pierde" constantemente en el espacio y el tiempo, aún puede trasladarse sin ayuda. Max no camina, usa silla de ruedas, y frecuentemente utiliza un tubo de oxígeno portátil para poder respirar. Luego de la muerte de la esposa de ZEV, ellos ponen en marcha un plan para buscar y ajusticiar al ex-oficial Nazi que asesinó a sus familias en AUSCHWITZ. De esta manera, MAX como cerebro de la operación, guía a ZEV, el ejecutor, en un viaje de búsqueda por tres estados de EE.UU, y hasta Canadá buscando revancha.

El vasto y ecléctico director ATOM EGOYAN ("NEXT OF KIN" - 1984 / "FAMILY VIEWING" - 1987 / "EXÓTICA" - 1994), realizador y guionista de cine y televisión,  quien supo concebir personajes mordaces en sus primeros films, inmersos en climas y entornos oníricos, dirige este, en el que la progresión temporal de la narración es continua, y donde la ambigüedad y la confusión se perciben, ya no en el ir y venir de los hechos, si no, en la incierta y deteriorada memoria de un hombre.

El grandioso trabajo que realiza PLUMMER encarnando a ZEV, con todas sus vacilaciones, logra captar la atención sobre los mecanismos mentales que se ponen en funcionamiento, a la hora de manifestarse el olvido. Y a preguntarnos, si en este personaje en particular, se pudieran estar combinando, una patología inherente a la ancianidad, a la vez sumada con el poder de la negación, y de la confusa realidad de una memoria selectiva. El gran esfuerzo que el anciano hace para recordar, lo enfrenta invariablemente con imágenes dolorosas y traumáticas, que agravan su condición.

En contraposición, MAX, no puede dejar de recordar. Esta característica, sutilmente tratada, es el mayor logro en esta narración. Y es mérito de LANDAU, que en las escuetas escenas en las que aparece, se pueda percibir claramente en su húmeda mirada, un espíritu colmado de dolor y resentimiento.

Para poder asimilar esta película sin que nos resulte inverosímil, debemos pasar por alto, cualquier análisis sobre la coherencia o plausibilidad de la historia. El énfasis narrativo está puesto en el juego imaginario de la construcción de un personaje con marcado perfil de una persona traumatizada, sumida en una misión peligrosa y trágica.

La demencia de ZEB, con sus constantes omisiones, son el artificio imprescindible sobre el que se sostiene la historia, y sobre todo, el giro argumental, presentado como clímax, al final del film.
"REMEMBER"  toma de forma utilitaria, y como punto de partida para su conflicto, los horrores del Holocausto,  y crea un héroe dispuesto a satisfacer el más primario deseo de venganza. ¿Quién de los sobrevivientes de aquel genocidio, no imaginó alguna vez, poder hacer justicia por mano propia?

De esta manera, el film de EGOYAN  recoge estos elementos, y construye una ficción manipulada, poco comprometida, poco probable en un marco de realismo,  y creo yo que solo está al servicio del mero entretenimiento.

Ezequiel Tobler

Remember