Un thriller algo desenfocado. Personal Shopper (2016), de Olivier Assayas

Ivan Garcia 22 - Noviembre - 2016 -Foco: 31 Festival Internacional de cine de Mar Del plata

 

Uno de los mejores momentos de Personal Shopper es la secuencia inicial, donde la cámara flota alrededor de Kristen Stewart, siguiéndola como un fantasma, mientras se adentra en una antigua y tenebrosa casa y no sabemos ante qué estamos, ni qué esperar. La película logra mantener este halo de misterio e imprevisibilidad, si bien la mayor parte del tiempo el argumento parece estar escindido y es excesivamente rebuscado, y se pierde un poco del foco de la historia.
Maureen es una “médium” que intenta comunicarse con su hermano mellizo fallecido, que también era médium y poseía la misma deficiencia cardíaca. Al mismo tiempo trabaja de “Personal Shopper” para una famosa modelo que la trata mal. Pronto comienza una extraña relación por mensajes de texto con un desconocido que parece saber mucho sobre ella y la lleva a lugares insospechados.
Sorprendentemente la actuación central de Stewart es uno de los puntos fuertes de la película, interpretando a una mujer angustiada y repleta de contradicciones que se ve poco a poco inmersa en una red extorsiva, y que no sabe si se acerca a la verdad con respecto a la búsqueda de su hermano o si solo se mete en un problema del que no logrará salir. Al mismo tiempo debe conllevar la inseguridad de sentirse una médium que no logra hacer contacto y trabajar en algo que no le resulta en absoluto gratificante sino que le demanda mucho tiempo y la estresa.


Es interesante también el comentario respecto de la tecnología y su relación con las relaciones sociales, el conocimiento y las exploraciones ocultistas. En un determinado momento dicen que los estudios paranormales antiguos iban de la mano de los desarrollos tecnológicos. Esto se refleja en la protagonista y su entorno, y las extensas conversaciones via mensaje de texto que estructuran el suspenso del filme.
El problema es que el argumento tiene demasiadas vueltas y recovecos, o aspectos que parecen forzados. No se centran por completo en los conflictos de la protagonista tampoco, sino que nos vemos llevados a un thriller psicológico con atisbos de película de fantasmas que por momentos se acerca al terror. Plantarse en ese cruce intenso requiere una resolución contundente, aunque no necesariamente explicativa de todo. Lamentablemente la resolución de “Personal shopper” es un “plot twist” demasiado simplista y que sirve más que nada como truco superficial.
Cuando la película se decide por un camino éste se trabaja bien. El suspenso y la intriga se mantienen decentemente la mayor parte del tiempo. Lamentablemente toma rumbos confusos queriendo mezclar varios conceptos o planteos, y lo resuelve de una forma no solo ya vista sino también poco satisfactoria. Esto le quita mucho peso a Personal Shopper, que a pesar de tener buenos momentos y un buen trabajo de dirección deja un sabor más bien a intrascendente.

Ivan Garcia

ivanggarcia22@gmail.com

Personal Shopper