Historias sencillas. Person to Person (2017), de Dustin Guy Defa

Daniel Krohn 9 - Enero - 2017 Textos

 

 

Los planos iniciales de “Person to Person” recorren los suburbios de la ciudad de Nueva York y muestran, a modo de postales, a la clase media entre zonas arboladas y tranquilas. Se pretende anticipar que la película tratará sobre este tipo de personajes: gente sencilla con conflictos sencillos. El largometraje es la suma de varias historias cortas montadas de forma alterna. Dustin Guy Defa, guionista y director, realiza su primera película tomando el nombre de un cortometraje anterior, agregando nuevos relatos y extendiendo otros. El resultado es irregular.
El registro se asimila al cine independiente estadounidense, y más precisamente al mumblecore.No tanto por sus decisiones formales, que son más bien clásicas, si no por el tipo de personajes y el tratamiento de los conflictos. Más allá de sus condiciones de producción, que han sido variables, el mumblecore desarrolla sus relatos sin recurrir al uso de acontecimientos externos de gran magnitud ni a la excepcionalidad de dones individuales que surgen ante una eventualidad extrema, el mumblecore pone como protagonistas a la vista a la clase social que el mainstream norteamericano ignora, o más bien, oculta. Como describe Natalio Pagés: “laburantes aburridos en trabajos que detestan, adolescentes desorientados, tipos de mediana edad sin horizontes, endeudados o desempleados, inmigrantes, militantes, artistas e intelectuales de izquierda, homosexuales sin remordimiento ni trastornos psicológicos. Acercarse a todas esas personas y recuperar su habla coloquial, sus emociones, la validez de sus preocupaciones y dilemas cotidianos, la frescura y la honestidad de sus gestos”1.


Dustin Guy Defa hace un cine de personajes sensibles, pero los hace moverse de forma irregular. En algunas de las historias logra coherencia en la forma que lleva a los personajes a resolver sus conflictos, partiendo de premisas que activan inquietudes emocionales y resolviéndolas de forma catártica (mini catarsis1). Se alcanza así un pseudo arco de transformación. Pero en otras historias se nota una forzada intención de desarrollar tramas más dinámicas y acciones propias de los conflictos externos. En los diversos relatos que conforman la película, se alterna entre los dos tipos de tratamiento, que desarrollan cosas distintas: el primero, procesos internos, y el segundo, la resolución de peripecias. Guy Defa maneja muy bien el terreno sensible que prioriza lo emocional, y al mismo tiempo, también hace lo suyo cuando se destaca el conflicto externo. El problema surge a modo estructural al intentar combinar las dos cosas. En algunas historias, el uso de lo externo es una mera excusa para prolongar el relato, dejando trunco o postergado el desarrollo del conflicto interno. Ambos procesos (emocional y peripecia) van por separado, por lo cual, cuando se quiere dar cierre al más sensible, se genera una sensación de insuficiencia. Historias con este grado de complejidad requerirían más desarrollo, algo imposible en el tiempo que otorga un cortometraje.
Aunque el resultado no es del todo satisfactorio, hay buenas intenciones en el cine de Guy Defa. Hay mérito en confiar en las historias simples –más cercanas, si se quiere, al mumblecore– porque lo más fácil es satisfacer al espectador acostumbrado a conflictos viscerales, con estímulos potentes, y activar esos estímulos aggiornados. En cambio, “Person to Person” intenta empatizar con la emoción y con historias sencillas de personas que uno podría cruzarse en cualquier esquina. De Nueva York, claro.

Daniel Krohn

danielkrohn@caligari.com.ar

1Fragmento del texto “Estos somos. Un diálogo sobre ‘Easy’, de Joe Swanberg”. De Natalio Pagés y Álvaro Bretal en La cueva de Chauvet.

2 La catarsis suele ser el momento por el cual el personaje logra su proceso de transformación. Pero en este caso, al tratarse de conflictos de arco pequeño y con poco tiempo de desarrollo, hablo de una “mini catarsis”.

Person to Person