Hoy empieza todo. Ónix (2015), de Nicolás Teté

Rosario Iniesta 19 - Mayo - 2016 Textos

 

 

Nicolás Teté demuestra que es posible crear una película independiente que conecta con más de una generación, contando una historia familiar que implica un reencuentro forzoso en principio y sanador al final,  que empatiza con el espectador y que permite, melancólicamente, reflexionar sobre nuestros propios deseos y expectativas sobre el futuro.

Ónix es un descubrimiento, una experiencia que transporta a una burbuja en el tiempo de una realidad que a todos, tarde o temprano, nos toca: la muerte de un abuelo. La cita es en Villa Mercedes (provincia de San Luis), adonde Martina (Nai Awada) y Ana (Many Diaz), madre e hija, viajan en auto desde Buenos Aires después de doce años de ausencia por un desacuerdo familiar, en el que los primos son desconocidos, han crecido, han cambiado. Anahí y Juan (Ailín Salas y Camilo Cuello Vitale, dupla cuya dinámica divierte) son dos hermanos muy particulares y animados que viajan al encuentro desde Rosario. El grupo se completa con Rocío, quien se muestra más sensata y a la vez sensible (Macarena Insegna) y su novio que la acompaña en todo momento (Nicolás Condito). Cada uno de estos personajes le aporta una dosis de candidez absoluta que choca con ese momento de dolor que están atravesando.

Ónix es la esencia del relato: el mármol ónix es aquel que trabajaba el abuelo de los chicos, que vivió en un pueblo cercano llamado La Toma, a donde sus nietos regresan para rendirle el homenaje que se merece y también para liberarse del mandato familiar irreconciliable. Ellos son diferentes, no van a pelear, sino a descubrir quiénes son hoy y a quererse y respetarse dejando de lado sus diferencias.

Teté destaca por sobre todas las cosas la importancia del vínculo y el disfrute de la experiencia de trabajar con actores con los que mantiene una valiosa amistad (en su ópera prima, Últimas vacaciones en familia contó con el mismo reparto), escribiendo historias con las que la gente se pueda identificar. El cine se completa con el espectador. El realizador es un apasionado por su profesión, que lucha por su sueño día a día, con perseverancia y dedicación. Ónix es prueba de ello.

Rosario Iniesta

rosarioiniesta@caligari.com.ar

 

Onix