Fora Temer. El proceso, historia de un golpe (O Processo) (2018), de Maria Augusta Ramos

Mercedes Orden 7 - Octubre - 2018 -Textos

 


Alguien tenía que haber calumniado a Josef K, pues fue detenido una mañana sin haber hecho nada malo”
El proceso, Franz Kafka

El 26 de octubre de 2014, Dilma Rousseff gana las elecciones con un 51,6% de los votos. La democracia se festeja una vez más en Brasil, el Partido de los Trabajadores es reelegido y se mantiene en el poder. Pero no todos están contentos. Una sensación de incomodidad comienza a gestarse de manera invisible, cobrando diferentes formas pero donde la desestabilización parece ser un objetivo compartido. Este es el punto de partida de El proceso. Historia de un golpe (O Processo), el documental dirigido por María Augusta Ramos acerca de la destitución de Rousseff.
El comienzo es así: in media res. Ramos no cree que haga falta explicar quién es esta mujer ni su origen. No es una biografía ni hace falta hablar del pasado de esta figura como presa política, ni de las torturas, aunque en uno de sus discursos ese tema emerge cuando la presidente habla de los dolores sufridos comparándolos con los del presente. En palabras de la ex-mandataria: “Lo que más me duele ahora es la injusticia. Lo que más me duele es darme cuenta de que estoy siendo víctima de una farsa jurídica y política”.
Una injusticia que se esconde detrás de su opuesto, ese que parece ser la bandera tras la cual se encolumnan los acusadores. Ellos, conformados en distintas alianzas de poder, hablan en el Congreso en nombre de la Constitución, Dios, la familia e, incluso, de la policía – llamativo ¿no?- y se proponen como enemigos de la corrupción. Una corrupción de la que fue culpada Rousseff aunque no se le hayan podido comprobar las acusaciones de maquillar cuentas públicas a diferencia de varios de los que votaron a favor del impeachment pero a quienes sí se les comprobaron sus delitos, como es el caso del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, o el mismo Michel Temer. Como si esto fuera un detalle menor, la mayoría logró mantener su poder, a diferencia de Dilma, y continuaron operando en términos golpistas no sólo por ser ella una representante del Partido de los Trabajadores,  sino y sobre todo, por el hecho de ser una mujer en medio de un escenario político que sigue dejando en evidencia su hilacha misógina.

Al igual que en la novela de Franz Kafka, El proceso, donde una mañana un hombre despierta en condición de preso sin que nadie le explique el motivo por el cual está privado de su libertad, este documental observacional expone y denuncia lo ocurrido en Brasil a partir del año 2014, cuando la mujer también comienza a recibir acusaciones de un delito armado de forma ridícula e inverosímil – uno del cual no le conceden el derecho a defenderse.
La ya conocida directora María Augusta Ramos (Justicia, Juizo) accede a la intimidad del equipo de Dilma, sus abogados defensores y dos senadores a la vez que logra ser testigo de la votación del impeachment en la Cámara Baja. A lo largo de ciento treinta y nueve minutos las imágenes de El proceso son contextualizadas a partir de placas negras con leyendas, sin entrevistas ni voces en voces en off. Aquí, la oscuridad tiene la suficiente extensión como para que, en compañía de un silencio que intercala los distintos discursos, se plantee un clima de duelo, ese en el que se encuentra este país hundido en medio de una profunda crisis institucional.
Mientras se observan las votaciones adentro del Congreso, la cámara repara también en el afuera: alrededor de los edificios diseñados por Oscar Niemeyer, están los que esperan ansiosos. De un lado, los que creen las noticias de los grandes medios de comunicación y repiten la palabra “corrupción”, mientras del otro están los que acompañan la consigna “No habrá golpe, pelearemos”. Pero la pelea parece no ser suficiente cuando los poderosos logran unir sus fuerzas para voltear un gobierno democrático. Entonces el golpe ilegal cobra finalmente forma y se corporaliza en el nuevo presidente Michel Temer y su plan de gobierno “Un Puente al Futuro” abriéndole las puertas a los intereses norteamericanos.
Sí, esta nota cuenta con spoilers pero ya todos sabemos lo que está ocurriendo en Brasil y Ramos no intenta mostrar nada nuevo sino denunciar y reconstruir con un punto de vista claro esa farsa que ya desde el título se anticipa la historia de un golpe, aunque los que lo llevaron a la práctica hayan intentado cambiar su nombre y disfrazar los motivos del mismo.


Mercedes Orden

mercedesorden@caligari.com.ar

O Processo