Una moneda más. Noyade interdite (2016), de Mélanie Laleu

Juan Pablo Barbero 5 - Febrero - 2018 Textos - Foco: VIII festival online MyFrenchFilmFestival

 

En un futuro donde todo funciona por monedas, donde una voz irritante te dice todo el tiempo cómo funcionan las cosas, se desarrolla una pequeña historia de amor que gira en torno a la comedia y al capital. Una sirena que nada en la nada de su pecera espera una moneda más para seguir su rutina laboral, pero los deseos se sueñan despiertos y se desvanecen mientras se espera que se hagan realidad. Un buceador de fuentes persigue los deseos de los demás y llega a encontrarse con la sirena, como en un acuario, detrás de un vidrio blindado, pero de una especie de cabaret. Dos personajes intentan desear algo distinto, aunque eso los lleve muy lejos de su tiempo. Lo bueno dura poco… salvo que tengas otra moneda.


 Una historia de diecisiete minutos que parodia la maquinaria económica que gira alrededor de todo en la vida, hasta inclusive el amor que no se le puede escapar. Los detalles son repetitivos: las monedas, los chicles, las desilusiones; todo es cuantificable porque todo se puede enumerar y así valer algo. Pero los valores ya no valen por sus sentimientos sino por las ganas que tengas en invertir en ellos y las ganas ya no ganan por cuanto se necesita sino por las ganancias que hay dentro  del bolsillo.
 Este pequeño relato pasa en las superficies de la tierra, pero todo parece que está en el océano que sueñan sus personajes. La luz azul fuera del trabajo, hace que la realidad parezca que está sumergida pero está prohibido ahogarse; enfrentada a un contraste onírico  de una luz roja, donde la monotonía es un momento para dejarse llevar en la espera de una moneda más.

Juan Pablo Barbero

juampabarbero@caligari.com.ar

Noyade interdite