Falsa inocencia. Memoria de la sangre (2017) de Marcelo Charras

Mauro Lukasievicz 1 - Mayo - 2017 Textos - Foco:19º BAFICI, Buenos Aires Festival Internacional Cine Independiente

 

 

En todo festival de cine intento ver la mayor cantidad de películas posibles, jugando a armar mi propia grilla e intentando componerla por títulos y tipos de cine bien diversos, en esta ocasión mas allá de todo lo que pude ver, y lo que lamentablemente no, mi función para Caligari fue pura y exclusivamente con entrevistas pero se me hizo imposible dejar pasar el ultimo documental de Marcelo Charras (La Paz en Buenos Aires y Maytland).

Memoria de la sangre, incluida en la sección "Familias" del festival, tiene unos aspectos técnicos muy interesantes y destacados, un trabajo de fotografía y sonido que nos logra introducir en la historia poco a poco y haciéndonos formar parte de una trama en la que bien podríamos ser incluidos en un grupo de detectives frente a la pantalla en la que perseguimos la figura del profesor Jacques de Mahieu y su misterioso y mítico libro Memoria de la sangre. Jacques de Mahieu fue un Colaborador francés pronazi que formó parte de una división de la SS. El director nos mezcla entrevistas a su hijo y librero con archivos audiovisuales que sirven como punto importante para incluir información precisa de lo que resulta ser un documental que durante 90 minutos no cuestiona en ningún momento el accionar o pensamientos de este siniestro personaje que fue Jacques de Mahieu, sino todo lo contrario, nos lo presentan como una figura única a ser analizada y estudiada por sus supuestos grandes pensamientos, todos ligados a una raza aria y pura. La entrevista mas importante en el film y con la cual el director se fascina es la de su hijo Javier, un personaje que habla de las teorías del padre y de su forma de pensar, que llama "camaradas" al circulo social de su padre, quien aunque el catalogo del festival y el director insistan en utilizar la palabra "refugiado" lo cierto es que HUYO de Europa cuando cayo el fascismo de ese continente, lo que domina cada escena de Memorias de la sangre es la misma linea de no cuestionar nada e ir creando una suerte de monumento e intentar re valorar esa figura.

Desde la mitad de la película en adelante nada cambia, es solo una glorificación constante del colaborador nazi Jacques de Mahieu desde una falsa objetividad por parte del director hasta llegar al final.

Luego de los aplausos generados por casi la totalidad del publico presente en la sala, situación que debería ser analizada en algún momento, y "casi la totalidad" porque hubo quienes se marcharon por lo que estaban viendo en la pantalla y quienes no podían creer lo que habían visto, se hacen presentes el director, el hijo y el librero, ambos entrevistados en la película. Ante la primer pregunta del publico, hecha por la joven directora Sofia Ungar, el director Marcelo Charras tomo una actitud defensiva en la que intento despegarse de toda responsabilidad sobre Memoria de la sangre, intentado quedar por fuera del circulo en el que estuvo en todas las proyecciones de SU película, todas proyecciones a las que asistió con el hijo de Jacques de Mahieu, quien el propio director afirma que es un gran defensor de la ideología nacional socialista, y el librero, quien llamo al público joven presente a buscar esos libros censurados escritos por nazis que verdaderamente merecen ser leídos porque es muy importante dialogar con ellos. Entre las palabras y frases que utilizó para mostrarse por fuera del discurso que había instalado durante los noventa minutos previos el director afirmó que su intención no era crear un programa para national geographic en los que cada cinco minutos nos muestran que el nazismo era malo, por eso supongo que eligió directamente no decirlo...ni mostrarlo.

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

Memoria de la sangre