Sabiduría y fortaleza. Mekong - Paraná: Los últimos laosianos (2018), de Ignacio Javier Luccisano

Rosario Iniesta 11 -Mayo - 2018 TextosFoco: 5º Construir Cine: festival internacional de cine sobre el trabajo.

 

Dos ríos, una vida. Épica travesía relatada por sus protagonistas, la familia Ingthavong. Rodado en cámara en mano, este documental basado en el libro de Susana Persello, “Los días de sol”, narra la historia de supervivencia y superación de una familia laosiana que encontró su hogar en la provincia de Santa Fe.

Mediante material de archivo y placas informativas se nos contextualiza: durante la Guerra de Vietnam, Laos proveía a este país, motivo por el cual es bombardeado por Estados Unidos. Los acusados de colaboracionismo caían prisioneros del régimen comunista y muchos otros huían a Tailandia. Miles cruzaron el río Mekong hasta llegar allí pero no todos sobrevivieron.

Som y Phengta se conocieron en un campo de refugiados. Allí se casaron y tuvieron a su primer hijo, Makoto. Sabían que allí no podían quedarse mucho tiempo por las condiciones de vida, por lo que buscaron un nuevo lugar.  Sufrieron al tomar la decisión pero también jugó un papel importante el azar: se anotaron en listas para Francia, Estados Unidos, Alemania  pero finalmente terminaron viniendo a Argentina, concretamente a la provincia de Santa Fe, junto al Río Paraná. Ese sería su hogar.

Se trata de un documental lleno de momentos emotivos, con multiplicidad de testimonios sobre la guerra, dándole a cada entrevistado la atención que merece para que cuente su visión de la historia. La cámara de Luccisano capta el dolor y la nostalgia en los rostros de Som y de Phengta, que dejaron a sus padres para nunca más volver.

Sus tres hijos, Makoto, Néstor y Nicolás crecieron sin saber lo que era tener tíos, abuelos, primos, por lo que la comunidad laosiana estrechó lazos muy fuertes, considerándose los unos a los otros como familia.  Mediante un rico archivo fotográfico, el relato se enaltece.
El matrimonio acepta la dureza de la realidad que eligieron, especialmente las dificultades para comunicarse con otros desde que llegaron hasta la actualidad. El hijo mayor admite haber sido padre de su hermano, el responsable de comunicarse con los profesores en el colegio y ayudarlo, ya que sus padres estaban avergonzados de asistir a las reuniones porque temían no comprender.

Som, Phengta, Makoto y Néstor dan testimonio de las complicaciones que pasaron pero afirman que fue eso mismo lo que los hizo salir adelante. Provenientes de una estricta cultura, trabajadora y austera, construyeron una familia con valores sólidos, unidos a las familias de la zona. Tras 35 años viviendo en Santa Fe, aún conservan sus costumbres, incluidas las culinarias y musicales. Phengta admite estar contento de vivir en la Argentina, ya que trabaja sin parar pero también disfruta de saber que ha provisto a su familia de un futuro mejor.

Rosario Inista

rosarioiniesta@caligari.com.ar

Mekong - Paraná: Los últimos laosianos