Retrato de una vida. Maudie (2017), de Aisling Walsh

Julieta Abella 2 - Enero - 2018 Textos

 

“Allí está el fastuoso escenario de la vida para los que saben mirar un poco”.

Doménico Cieri Estrada

 

La escena inicial se repite. Una mujer, envuelta en colores, pinta. Manchada en aquellos tonos que la rodean, observa sus manos, su trabajo, su propia vida. Así como el film inició, Maudie se vuelve a encontrar de forma íntima con aquello que le da vigor a sus creaciones, sus sentimientos y sus recuerdos. Maudie (2016) retrata el triunfo ante la adversidad; el deseo, tanto artístico como afectivo y emocional, es más fuerte que aquellas palabras que vaticinaron todo lo contrario.
Maudie de Aisling Walsh narra una historia verdadera. Maudie, a pesar de contar con artritis reumatoide, desea ser independiente y dejar la protección de su familia atrás. Ella encuentra la posibilidad de tener un trabajo y abandona todo para poder seguir su propio camino. Su oportunidad viene de la mano de un hombre que estaba buscando una mujer para cuidar su pequeña casa alejada del pueblo. A partir de allí, no solo surge una inesperada historia de amor entre Maudie y Everett Lewis sino que, a su vez, ella encuentra la forma de desplegar su pasión artística.
El hilo narrativo contempla tanto el enamoramiento de Everett, el amor que tiene Maudie hacia él a pesar de su carácter y de sus esfuerzos por alejarse de cualquier vínculo amoroso, como la sorpresiva fama que adquieren las pinturas de Maudie. La incertidumbre sobre la relación amorosa se mezcla con las propias dudas que la protagonista tiene respecto a vender sus propias creaciones. De esta manera, se suceden los acontecimientos fluidamente, generando un relato sensible y honesto.
Sally Hawkins interpreta el papel de Maudie. Lejos de caer en lugares comunes de la actuación, crea un personaje complejo, delicado, el cual experimenta una gran cantidad de sentimientos y vivencias a lo largo de su vida. En Maudie se ve cómo la protagonista envejece y cómo sus problemas motrices empeoran con el tiempo. Sin embargo, lejos de éstos ser un inconveniente a la hora de pintar, Maudie continúa con su carrera artística hasta los últimos momentos de su vida.
Es entonces que Maudie presenta una historia adversa de un personaje que es resignificado y revalorizado. Aquella mujer a la cual le dijeron que no podía cuidarse sola, que dependía de un familiar remoto, logra no solo vivir su propia historia de amor sino, a su vez, desarrollar su pasión por el arte y convertirse en un referente de su país. La adversidad, los vaticinios, los comentarios barriales demuestran estar lejos de lo que esta mujer, suspicaz y singular, quiso, y logró, para sí misma.

Julieta Abella

julietaabella@caligari.com.ar

Maudie