Memoria de los escombros. Lost paradise (2017), de Reine Mitri

Mercedes Orden 28 - Julio - 2017 Textos - FIDBA 2017 - Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires

 

La cama vacía, el cuerpo de una mujer, las fotos del álbum, de un cuadro de casamiento, los objetos de una casa. La nostalgia aparece frente a cámara en todas sus expresiones, mientras una voz femenina habla con una lenta cadencia, mostrando el paso del tiempo a través de la caducidad de un fruto que descansa sobre la mesa. La directora de Lost Paradise nos cuenta la historia de amor de sus padres, mientras filma las manos arrugadas de su madre: única sobreviviente de esa relación.
La muerte del hombre no es el centro del relato sino apenas el punto de partida para hablar de otra pérdida, de otra pareja que ha quedado incompleta: la suya. Reine Mitri nos inserta en su historia apelando a filmaciones caseras con su pareja fallecida hace ya seis años. Como si hubiese anticipado que algo lo iba a arrancar de su vida, la mujer lo sigue de manera obsesiva con su cámara, capturando todos los momentos para poder eternizarlo, para poder hacer que no muera del todo.
En un paralelismo entre la historia de su madre y la suya –dos viudas, al fin y al cabo- la realizadora libanesa retoma esos paraísos perdidos como son las figuras masculinas de su padre y su pareja para construir un largometraje que habla de lo que ya no es e intenta enfrentarse a ello incluso aunque eso la obligue a hacer su primera visita al cementerio desde el fallecimiento de su novio.
Alimentándose de contrarios, el documental encuentra su armonía, haciendo que el pasado y el presente logren convivir, así como también la vida con la muerte, lo destruido con lo edificado. Un relato que incluso traspasa la propia historia de la mujer para hablarnos de la de un lugar: Beirut, ciudad que décadas atrás fue víctima de la Guerra del Líbano y a la que ahora le toca volver a levantarse.
Las partes faltantes a causa de los bombardeos son las cicatrices que Beirut guarda o tapa con nuevas construcciones y una urbanización en la que la directora no logra encontrar los restos de su pasado, llevándola a afirmar que quienes destruyeron y reconstruyeron Beirut, la privaron de sus recuerdos.
Si la ausencia es el tema del documental, el silencio es parte esencial de la retórica que lo forma, donde las pausas entre las palabras acompañan imágenes tan bellas como trágicas -apenas entorpecidas por el uso del zoom en algunas de sus filmaciones caseras- y donde la historia de una mujer se mezcla con la de una sociedad que aprendió a vivir en medio de los escombros.

Mercedes Orden

mercedesorden@caligari.com.ar

Lost paradise