“Liberación al otro lado de la valla”. Los decentes (2016) de Lukas Valenta Rinner

Guillermo Bruno 25 - Noviembre - 2016 Textos - Foco: 31 Festival Internacional de cine de Mar Del plata

 

Belén (Iride Mockert), es una mujer de 32 años, necesitada de trabajo. Logra encontrar empleo de mucama a full time en una lujosa casa en las afueras de algún lugar de Argentina. Ella no parece demasiado feliz con su nueva actividad. Sus empleadores, Diana y su hijo Juanchi, viven una típica vida rutinaria de presiones y relajos. El chico es jugador de tenis y sufre con la presión de tener que triunfar si o si.
A pesar de que trata de entablar vida social, Belén se muestra mustia y deprimida durante sus quehaceres diarios. Un día, le parece ver desde lejos a personas desnudas en el terreno contiguo a la casa. En ese momento no se anima demasiado a explorar la situación, pero finalmente la curiosidad la vence y termina ingresando en se mundo, despojándose incluso ella misma de sus ropas.
“Los Decentes”, del austríaco radicado en Argentina, Rinner, una coproducción argentina, austríaca y sur-coreana es un perspicaz film sobre las condiciones sociales, la liberación, las presiones, la rutina y el famoso deber ser. Desde un primer momento nos damos cuenta del disconformismo de Belén, resignada a hacer una labor que por más digna que sea, seguramente no era lo que esperaba en su vida, por lo que los días de su vida pasan pesadamente, con la esperanza de haya algo que corte con ese aburrimiento incesante. La naturaleza juega un papel importante en la película, con el cantar de pájaros, y la presencia de plantas, paisajes y bellos días soleados, como dándole un sentido alegre a esas vidas apesadumbradas. La música, un poco robótica, también le da ciertos toques de suspenso a la trama. Además hay una escena musical con una canción compuesta por la banda BIFE.


El nombre del largometraje puede entenderse como un análisis de la “decencia” representada en los dos grupos sociales opuestos: Los que están vestidos y tienen un estilo de vida marcado, que por más superficial y rutinario que sea, no deja de ser un estilo, y los que viven libremente, sin ropajes, sin ataduras, en un mundo natural y sexualmente erótico. Si bien la liberación parece estar más marcada por el segundo grupo, y la breve alegría que exhibe Belén sucede cuando está con ellos, el hecho de vivir de manera improvisada y un poco salvaje puede derivar en comportamientos poco recomendables.
Mockert realiza una buena actuación. Su cara de piedra y monosilábicas frases y escasas emociones la pintan de cuerpo entero, en el tipo de vida que lleva. La actriz es acompañada por Andrea Strenitz, Mariano Sayavedra, Martin Shanly, entre otros.
El final parece muy exagerado, y es algo desagradable, aunque al mismo tiempo muestra como choca la naturaleza humana en sus distintas formas. Es cierto que los modos de convivencia son respetables en todas sus formas, pero también es cierto que es el orden es el que debe de predominar para poder tener una vida significativa, luego cada uno encontrará su camino, ya sea en el éxito, la rutina o en una resignación diaria que de todos modos puede ser digna.

Guillermo Bruno

Los decentes