Viejos lobos de mar. Legado del mar (2017), de Gastón Klingenfeld

Guillermo Bruno 19 - Junio - 2017 - Textos

 


Puerto de Rawson, Chubut. Sale el sol, las gaviotas vuelan en lo que será otro día pleno. Y allí están encallados los barcos pesqueros, listos para realizar su jornada, una mas de tantas. Las coordenadas se desprenden de la boca de los tripulantes, con el timonel en mano, mientras escuchan el reporte climático. Y como dicen por ahí, es un trabajo con mucha responsabilidad ya que al mar hay que respetarlo siempre.

Este film argentino, de corte documental, nos muestra la vida cotidiana de los pesqueros, y precisamente como su título lo indica, nos presenta el legado familiar y tradicional que van forjando estos duros trabajadores.

Varias historias convergen en la película. que no dura más de una hora. Una de ellas tiene que ver justamente con un barco llamado "Pica I", el mas antiguo de la flota de Rawson, y la historia de su dueño Juan Iglesias, y sus descendientes. Por otra parte, también tenemos a una mujer, que pese a valorar el esfuerzo de los trabajadores portuarios, perdió a un hijo en alta mar, lo que le provoca sensaciones de tristeza y nostalgia.

Es en este último ítem en donde comienzan a surgir los distintos puntos de vista sobre la travesía diaria de estos hombres. Porque para Iglesias, la tradición de esta labor debe permanecer por generaciones, sin un fin visible. Pero sus hijos quizás no opinen de la misma forma, ya que estar en esas embarcaciones implican estar un poco lejos de la familia. Y por más pasión que cualquiera pueda sentir, no es agradable estar lejos de los suyos, ya que indefectiblemente el susodicho se perderá muchos momentos, ya sea de compañerismo o de crianza, y debido a esto, al pescador le debe nacer la vocación interna para realizar la tarea. 

Luego, está el tema de la seguridad. Las tierras marítimas no son tan seguras, por lo que pueden ocurrir accidentes. "Cuando se embarcaba, no sabía si volvía", relata palabras más, palabras menos, una de las personas que da su testimonio en la cinta, respecto de un familiar. No es fácil sentir esa incertidumbre interna, para lo que están del otro lado.

La filmación es impecable. El trabajo de los hombres, los paisajes, la presencia de aves y otros animales, todo está muy bien construido. Distintas tonadas musicales tangueras acompañan fielmente las escenas.

Es un día nuevo en Rawson. El "Pica I", un poco desgastado él, pero firme, se prepara para salir una vez más, a seguir forjando el legado que comenzó tantos años atrás y que buscará seguir labrando pese a los vaivenes del tiempo.

Guillermo Bruno

guillermobruno@caligari.com.ar

Legado del mar