Situaciones cotidianas y realistas. Las Vegas (2018), de Juan Villegas

Ian Quintana 16 - abril - 2018 Textos- Foco: 20º BAFICI, Buenos Aires Festival Internacional Cine Independiente

 

 

Las Vegas es una película de género que revela rasgos autorales y autobiográficos de su director y que se atreve a describir vivencias personales cargadas de la universalidad que tienen las formas tradicionales. En su película, Juan Villegas narra los enredos que se producen cuando Laura (Pilar Gamboa) y Martin (Santiago Gobernori) se encuentran en la ciudad balnearia de Villa Gesell de forma casual e inesperada durante el comienzo de sus vacaciones, en los últimos días del año. Ambos mantuvieron una relación en la adolescencia y juntos engendraron un hijo, Pablo (Valentín Oliva), quien acaba de cumplir los 18 años. Laura viaja con él para descansar unos días mientras que Martin lo hace con su reciente novia colombiana, Candela (Valeria Santa). El quinto personaje de este particular y defectuoso grupo será Cecilia (Camila Fabbri), una joven guardavidas hacia quien Pablo se siente fuertemente atraído.
Una vez planteados los personajes y las relaciones entre ellos, Villegas se encargará de generar distintas situaciones humorísticas que por momentos se tornan absurdas y que le dan a la película su carácter alegre y conmovedor. La narración lentamente se adentra en las emociones de sus personajes y en los verdaderos deseos que llevan en su interior hasta alcanzar un desenlace optimista y feliz propio de las comedias de enredos. Aunque desde un inicio la película se hace predecible y por muchos momentos sus diálogos son repetitivos, la totalidad fluye de una manera natural y las secuencias tienen una exaltación propia que se sostiene por el gran trabajo actoral de todos los intérpretes. Detrás de todas las situaciones cómicas y del conflicto entre los personajes, Villegas esboza un discurso sobre las diferencias generacionales, los cambios de tiempo y época y los malos entendidos que pueden generarse entre padre e hijo, entre marido y mujer, entre amigos y conocidos. Las crisis de pareja, los arrepentimientos, las malas decisiones tomadas en el pasado, los errores y los temores de la juventud se desenvuelven en los distintos personajes y uno a uno revelan sus propias deficiencias. Entre ellos lograrán encontrar una solución que calme las penas que cargan en silencio y de esa forma podrán mejorar su vida. La película se torna cada vez más nostálgica y su narración revela un gran cariño hacia esa época vacacional, típica del adolescente argentino que disfruta sus días en la costa, en donde encuentra la libertad que necesita para encontrar su verdadera identidad. Los adultos serán, sin embargo, quienes manifiesten los íntimos deseos que por orgullo y vanidad mantuvieron escondidos durante los últimos años. Martín y Laura vivirán una segunda adolescencia e intentarán  empezar una nueva vida.

Las Vegas es una comedia de situaciones cotidianas y realistas que se tornan risibles por el excelente trabajo actoral y la libertad que les da su director en escena. Una Pilar Gamboa histriónica y aniñada se destaca frente a la apatía e indiferencia de su hijo, interpretado muy convincentemente por Valentín Oliva en su debut cinematográfico. Mientras que el patetismo de Santiago Gobernori se mezcla en un rostro cargado de culpa y vergüenza por la situación emocional en la que vivió durante sus últimos años. La cámara se establece como una observadora imparcial de las situaciones y los personajes que plantea Villegas, sosteniéndose sobre los diálogos, las miradas y los gestos. Sin dejar el humor de lado Villegas construye una película sobre las relaciones familiares y amorosas mientras describe ese espacio tan característico de la costa argentina, con sus encuentros casuales, sus noches interminables y ese sentimiento de libertad que nos envuelve cuando observamos el mar.  

Ian Quintana

ianquintana@caligari.com.ar

Las Vegas