Un thriller psicológico que nos agarra de los pelos. La sangre del gallo (2015), de Mariano Dawidson

Ivan Garcia 8 - Junio - 2016 Textos

 

 

La secuencia inicial de “la sangre del gallo” nos agarra de los pelos y nos sacude con violencia. Desde un primer momento se marca la particular estética de la nueva película de los hermanos Dawidson, que marcada por los saltos temporales, los rápidos movimientos de cámara, un constante juego de desenfoque, la música que acompaña constante e intrusiva y una iluminación cambiante no construyen un cinta de acción, sino una suerte  de thriller psicológico centrado en la historia de su protagonista.

Damián sufre un brutal accidente de auto, en el cual mueren su madre y hermano. Lo último que recuerda es que su mamá le confesó que su padre biológico es alguien a quien no conoce, un peligroso hombre a quien llaman “el gallo”. A partir de entonces Damián parte en la búsqueda de este personaje, ya que él cree que al encontrarlo logrará recordar cómo se ocasionó el brutal accidente y encontrará su verdadero destino. Así se mete en las bajofondos de la vida bonaerense, en grandes burdeles antiguos y bares de motoqueros.

La historia principal se encuentra intervenida por una serie de flashbacks casi constantes, que remiten al momento del accidente, o a distintos momentos en la infancia de Damián. Esto va de la mano con el carácter fragmentario que el desarrollo narrativo se plantea, y que está visto desde el enfoque de Damián. Así él mismo recibe fragmentos de información que le permitirán ir uniendo el rompecabezas.

 

 

Si bien el guion tiende a ser algo inconsistente, los diversos personajes representan un aspecto distinto de este submundo en el que Damián se adentra, y que se aleja de una visión realista que podría implicar una crítica social para llevarnos por las riendas del ensueño, de este estado casi permanente de ensueño en el que el personaje principal, luego de una serie de golpizas, accidentes y pérdida de memoria. Para reforzar este aspecto aparecen una gran cantidad de planos subjetivos que nos meten literalmente dentro de sus ojos.

Los hermanos Dawidson construyen un relato sobre determinismo biológico, la capacidad de reconciliarse con el pasado, la búsqueda de la identidad y el peso de la culpa, bien hilado y narrado con una combinación de recursos original y acertada.

Ivan Garcia

ivanggarcia22@gmail.com

La sangre del gallo