Teoría y practica. La obra secreta (2018), de Graciela Taquini

Lucía Roitbarg 30 - Enero - 2018 Textos

 

Si la vida y obra del arquitecto Le Corbusier le resulta desconocida, este film es una perfecta oportunidad para conocerlo y entenderlo. El film de Graciela Taquini, no sólamente nos descubre al fallecido artista y su visionario pensamiento sino que se permite incluso entrar en un intenso diálogo con él a través de Elvio, un peculiar y gracioso guía, interpretado por Daniel Hendler. A la par que la directora devela al famoso artista, introduce la historia de este frustrado arquitecto y su relación con su máximo ídolo.
Los directores Mariano Cohn y  Gastón Duprat regresan al escenario del  “El hombre de al lado” pero esta vez como productores. A diferencia de aquel film, en este la casa Curutchet está totalmente deshabitada, y es la protagonista que marca el ritmo de la película. Recorremos cual turistas y guiados por el relato de Elvio cada uno de esos espacios que Le Corbusier imaginó para ser habitados, y, a medida que conocemos un poco más acerca de su creación, va creciendo la admiración


Apelando a la complicidad del espectador, Elvio nos relata cómo fue que su camino se cruzó con el de Le Corbusier: algo así como una extrema devoción que con el tiempo deviene en obsesión, aunque él no lo diga tan explícitamente. Es así que elige transmitir su fanatismo a otros, convirtiéndose en guía de esos turistas que visitan la casa Curutchet en la ciudad de La Plata, la única obra del arquitecto en Argentina, diseñada a pedido del médico que le da nombre a la casa..
Cuando las imágenes nos dejan a solas con Le Corbusier, una voz en off nos permite escuchar su pensamiento sobre el arte y su obra, a la par que  vemos su ficticia figura recorrer la ciudad de La Plata. “La arquitectura es tiempo” afirma, y explica que las obras arquitectónicas precisan de la mirada y presencia del hombre que recorre los espacios imaginados por los artistas, y así completan su sentido. De la rama más racionalista de la arquitectura, Le Corbusier fue más allá de esta disciplina, y su visión sobre el arte lo convierte en un teórico de avanzada para su época. Mientras que todo lo que él dice se acerca al registro del ensayo, las palabras sobre el arquitecto de Elvio están ya filtradas por su idolatría. Tal es así que se molesta cuando alguno de los visitantes comenta o critica algún detalle sobre la casa, y, apelando a una falsa modestia, intenta responder con amabilidad y criterio, si bien nada de eso le sale.
Avanzado el film ya no resulta tan claro si el personaje de Elvio es una excusa para hablar de Le Corbusier o al revés. Y aquí es donde la directora logra que la solemnidad que a veces rodea al documento y la Historia empiece a desintegrarse. Taquini también se vale de este recurso para poner en crisis y cuestionar: tanto al arquitecto como a Elvio, quien levemente comienza a sospechar que no todo lo que su ídolo quiso transmitir lo consiguió y que, muchas veces, hasta se equivocó. En la escena del final Elvio y Le Corbusier se ven cara a cara, pero a las preguntas existenciales del primero, el segundo responde en “modo teoría”. Nadie parece tener todas las respuestas, ni siquiera los ídolos. En ese degradé de desilusiones que empieza a sentir el personaje de Hendler es cuando la película comienza su final. ¿Le Corbusier tenía inclinación por el nazismo? ¿Son realmente todos los detalles de su obra perfectos?¿Nos debemos conformar con criticar la obra o hay que también cuestionar al artista?. Cuando el pasado y el presente colisionan, es cuando se les puede hacer preguntas a la Historia, de esa idea también parte “La obra secreta”.
Con este tipo de films, el cine corre sus límites, porque apuesta a que se puede representar de otras maneras el pasado, la teoría, la Historia y la reflexión sobre el arte, y, de esta forma, comprender un poco más el presente   Las imágenes de despedida de la película recorren esta casa devenida museo, tratando que las reflexiones escuchadas sigan trabajando un poco más allá de los 66 minutos de duración del film.

Lucía Roitbarg

luciaroitbarg@caligari.com.ar

La obra secreta