Entre el fuego y la tormenta. La distancia entre los médanos (2016), de Carla Francolino y Carolina Lara Grimberg

Ivan Garcia 22 - Abril - 2016 Textos

 

 

Mientras contemplamos un incendio, el plano se cierra de a poco, cambia sus proporciones y pasa a atrapar a sus protagonistas: la presión, los límites implícitos se marcan con claridad desde el comienzo en “La distancia entre los médanos”. Breves diálogos y largos momentos de estaticidad le permiten llegar a un amplio despliegue conceptual marcado desde las relaciones entre los personajes, su situación y las condiciones externas impuestas ya sea desde lo social, desde el pasado familiar o desde la presencia opresiva de la naturaleza que se manifiesta a cada momento para complementar los conflictos.

Dos hermanos viajan con su madre a visitar a su abuela, que se encuentra aislada y moribunda. El desarrollo de la historia se da en el camino de vuelta, en un hotel en el que deben permanecer forzados por el incendio que bloquea la ruta, mientras que al mismo tiempo se avecina una tormenta. Ellos se encuentran en una ciudad balnearia que les es ajena, al igual que el tener que compartir tanto tiempo sin posibilidad de huir o de evitarse. Es aquí donde afloran las distintas tensiones.

Y tensiones es una palabra clave, ya que por un lado tenemos la tensión que existe entre los hermanos, que se nos presenta como una relación conflictiva en un principio, y siempre rodeada de un halo de atracción sexual que se muestra sutilmente. Desde lo estético, un gran trabajo de fotografía nos da una imagen muy texturada, que junto con los planos cortos y cerrados en que se mueven los personajes, transmiten  esa sensación de intimidad y cercanía que traspasa lo plenamente familiar hasta rozar lo incestuoso.

Asimismo la naturaleza, y como ésta se manifiesta y presenta, funciona en relación a la situación de los hermanos. La dirección hace a esa idea de claustrofobia y presión constante que se multiplica con el calor que se hace casi palpable, la temperatura del ambiente que azota a los protagonistas y hace recrudecer sus ansias tanto físicas como psicológicas. Del lado opuesto aparece la tormenta, la promesa del climax por llegar.

En pocos minutos Carla Francolino y Carolina Lara Grimberg logran realizar un despliegue conceptual y conflictivo muy interesante, con una gran calidad técnica, sobre todo desde la fotografía y una dirección que logra atrapar a sus personajes en el encuadre, del mismo modo que ellos están atrapados en el hotel.

Ivan Garcia

ivanggarcia22@gmail.com

La distancia entre los médanos