El espacio de lo otro. L'inconnu du lac (2013), de Alain Guiraudie

Julieta Abella 21 - Marzo - 2017 -Textos

 

“Aquello que no es raro, encontradlo extraño. Lo que es habitual, halladlo inexplicable. Que lo común os asombre. Que la regla os parezca un abuso”.
Bertolt Brecht

 

Verano; el sol brilla sobre un lago transparente. Arboles que delinean un gran bosque que, a su vez, abren un camino que termina en una costa escondida y remotamente poblada. Mientras Franck se adentra en ella por primera vez en el verano, escucha como un amigo resalta la cantidad de gente que fue aquel día. Mientras lo escucha decir esas palabras, se saca la ropa y se acuesta al sol.
L'inconnu du lac (2013) presenta dos espacios como dos caras del mismo lugar. Por un lado la costa, donde los hombres van a retozar bajo el sol. Aquí, encuadres amplios y armoniosos dominan con imágenes fuertemente iluminadas y nítidas. Por el otro, el bosque, el lugar de los encuentros, donde no existen ningún tipo de leyes y donde todo está permitido. Allí, en contraposición, existe una focalización en las escenas mostrando distintos tipos de énfasis a través de planos cortos. Ambos espacios se regirán como un mundo reducido, con sus propias reglas y códigos, contraponiéndose a la otra orilla del mismo lago. Es entonces que aquí va a ser donde un número pequeño de hombres irá a buscar un gran cantidad de situaciones, incluido Franck.


A un costado de la orilla, un hombre se sienta solo observando el horizonte. No se une a los demás y tampoco cumple sus mismos códigos, pero sigue allí; expectante. Franck comienza una relación de amistad con este hombre, Henri, el cual buscará nada más que paz al borde del lago. No solo Franck le recalcará a Henri que no sigue las normas de aquella costa sino que a su vez los otros visitantes también se lo harán saber tanto a él como a Franck. Henri permanecerá siempre al margen de este lago y sus reglas.
A su vez, Franck encuentra lo que busca de aquella playa en la figura de Michel. Sin embargo, lo verá sumergido en una situación tanto extraña como inquietante. Aún así, Franck verá acrecentada su atracción por él a partir de esta incertidumbre. De aquí en adelante, tanto el personaje mismo como el espectador, estarán conscientes de la dualidad que rige el deseo de Franck que, en última instancia, será el motor de la trama. De esta manera, dicho suceso no solo será inquietante para Franck sino que, a su vez, romperá con toda la paz que gobernaba sobre aquella playa. Es entonces que la sucesión de escenas se verá envuelta en un ambiente de suspenso, donde la incertidumbre respecto a la vida y la muerte, el amor y el deseo, reinan constantemente.
Cabe preguntarse, entonces, ¿Es extraño aquel que es llevado al extremo por sus pasiones en un lugar donde todo puede suceder o es extraño aquel que no cumple con los códigos y permanece en la periferia sin ninguna posibilidad de integración? Sin duda, se puede notar cómo los personajes de aquella costa eligen la condena del diferente por sobre la de este acontecimiento que irrumpe el espacio. Consecuentemente, aún en un mundo que se plantea notoriamente distinto a lo cotidiano sigue castigando lo otro, lo que no cumple sus normas, y termina cayendo en una redundancia colmada por un aire de misterio resultante de un conflicto amoroso.

Julieta Abella

julietaabella@caligari.com.ar

 

L'inconnu du lac