Juventud, culpa, pertenencia y amistad. Koe no Katachi (Una voz silenciosa) (2016), de Naoko Yamada

Guillermo Bruno 11 - Junio - 2017 - Textos

 


Ser el chico o chico nueva de la escuela no es fácil para nadie. Y menos si no entrás en los prototipos considerados "normales" de la sociedad. Cuando Shoko Nishimiya (Voz de Saori Hayami) , una chica sorda, que implica que se comunicará a través de su cuaderno, ingresa en su nuevo colegio, se convierte en objeto de burlas crueles y discriminación. Si, el concepto de "bullying" es universal y Japón no está exento de estas lamentables prácticas. Del otro lado, tenemos a Shoya Ishida (Voces de Miyu Irino y Mayu Matsuoka), un joven con algunas tendencias suicidas, que se engancha en las bromas a la adolescente. Pero existe una cierta atracción entre ambos, y el paso del tiempo hará que el chico reflexione sobre sus actitudes previas y reconecte con aquella vieja compañera por la que él tenía sentimientos profundos.

"Koe no Katachi", "A Silent Voice", o "The Shape of Voice", en terrenos anglosajones, es un interesante animé basado en un manga homónimo que trata sobre la amistad, el sentido de la soledad, la pertenencia, la culpa y algo del amor. La animación japonesa tiende a "exagerar" las emociones y los simbolismos en sus dibujos, pero en este caso, si bien hay alguna escena de ese estilo, las secuencias del film se presentan como bellamente pulidas y concisas respecto de lo que se quiere transmitir. La película se desarrolla en un trayecto rápido y las poco más de 2 horas que dura se transitan amenamente.

Tanto la soledad ,como el hecho de ser o sentirse el distinto son items que afectan al adolescente, que está en pleno crecimiento. Este largometraje nos muestra a aquellos que "siguen al rebaño" y se burlan de otros para saciar sus frustraciones, como si ellos se considerarán mejores, y aquellos que maduran, escuchan a su corazón y dejan todo aquello de lado. Y hablando de corazón, lo que también nos hace ver el film es que a veces simplemente a veces hay que largarse y abrirse un poco mas para tratar de encontrar aquella amistad o amor "ideal".

El sentimiento de culpa se manifiesta en el protagonista al darse cuenta de que sus acciones no coinciden con su personalidad. Esta sensación será recurrente en Shoya durante buena parte de su travesía al mundo adulto. Respecto al tópico del suicidio, hay una cierta, si se quiere paradoja hacía el final de la cinta, que entrelaza las vidas de Ishida y Nishimiya en el áspero momento que estaban viviendo.

El film arranca con la canción "My Generation", de The Who,  que podría considerarse como un canto a la juventud y a la rebeldía. Si bien hoy en día las generaciones jóvenes parecen identificarse mas con las primeras estrofas del tema, que hablan de morirse antes de ser viejo, de las críticas que reciben, y de las cosas "frías" que hace la "gente", cabe decir que no todos transitamos aquellos años mozos de la misma forma y que todos necesitamos una guía un prospero aprendizaje, para aprender a respetarnos, para formar lazos y salir al mundo adulto de la mejor forma, dejando de lado aquellas manchas que lo único es entorpercer una personalidad en construcción.

Guillermo Bruno

guillermobruno@caligari.com.ar

 

Koe no katachi