Hacia un Gesto Moderno. Jeannette, l'enfance de Jeanne d'Arc (2017), de Bruno Dumont

Santiago Mariñas 28 - Junio - 2018 Textos

 

 

Había salido de ver la ultima película de Nobuhiro Suwa a eso de las 19 horas en el Gaumont. Estaba cansado, había visto otras dos películas ese día y todavía me quedaba por ver una en el Village de Caballito. Se estaba haciendo tarde y al vivir lejos de la capital se me complicaba el retorno. Tenia que estar muy atento al horario de los trenes. En la puerta del cine, me encuentro con un amigo que me comenta que estaba por ir a ver la misma película que yo. Yo ya estaba por olvidarme de ver la película y regresar a mi casa. Es de lo mejor del festival. !Te lo aseguro! me dice mi amigo muy convencido. Decido hacerle caso. Llegamos a la sala y mientras esperábamos mi amigo me comento un poco acerca de su director Bruno Dumont, acerca del cual, francamente, yo no tenía mucha idea. Entramos a la sala y buscamos un lugar bien adelante. Jeannette, l'enfance de Jeanne d'Arc apareció impreso en la pantalla. Y después de 15 minutos supe que estaba viendo una de las mejores películas del festival.

Dreyer, Bresson, Rossellini, son solo algunos de los grandes directores que han tomado la leyenda de la gran Juana de Arco, para darle al cine (por lo menos el primero de ellos) algunas de sus grandes obras maestras. En este caso, Dumont toma la leyenda pero agregándole dos componentes que nunca se habían presentado. El primero de ellos, es su elección de contar la infancia de esta heroína. Su niñez como una pequeña pastora de unos 12 años de edad. El segundo de los componentes recae en el hecho de enmarcar el film dentro del género musical. Y aquí es donde Dumont, trabaja de manera muy cuidada (aunque a veces un poco excesiva) el problema de lo anacrónico y principalmente de la parodia. La decisión de introducir melodías estridentes tales como Rock, Heavy Metal y Punk para ser bailadas y cantadas por los personajes es lo que construye a la película como un objeto que funciona de manera anacrónica. Esta claro que las canciones recitadas y los bailes (que van desde saltos y zapateo hasta el agitar la cabeza con toda la fuerza de arriba a abajo) eran impensados, casi inexistentes en 1425. Si bien ese es el detalle mas notorio, la riqueza de este film recae en su componente paródico.

Gran parte de lo que podríamos denominar “cine moderno” (principalmente de la década del 60), ha tenido la audacia de tomar de los géneros de la industria e invertir su lógica, parodiando sus componentes sintácticos (el aspecto mas formal) como semánticos (el aspecto temático). Dumont, respetando las reglas del musical (desde una perspectiva moderna), decide parodiar una de las historias que el cine ha retratado siempre de una manera bastante “seria”, si se me permite ese adjetivo. Un plano fijo de la pequeña Jeannette (Lise Leplat Prudhomme) en la cima de una colina, al comienzo de la película, da cuenta de esto que estoy hablando. La niña sube a lo lejos, acercándose a la cámara lo suficiente como para terminar encuadrada en un primer plano de su rostro, con una mirada en diagonal hacia arriba que recuerda a los planos de Renée Falconetti en “La Passion de Jeanne d’Arc” (1928) de Carl Theodor Dreyer. Ese primer plano continua a medida que la pequeña sigue cantando. Ella se detiene y luego de un corte la tenemos a ella ya en un plano mas abierto (de cuerpo entero) levantando los brazos al cielo mientras que un estilo de Rock empieza a irrumpir en la escena, lo que deriva en una coreografía de la pequeña pastora. La metáfora a flor de piel. El choque y unión de dos modelos que parecían ser incompatibles, separados solamente por un corte.

Actualmente, el género musical en el cine ha resurgido en limitadas variables que van desde la transposición de obras musicales teatrales, los musicales de adolescentes y los musicales de Disney. Un género que perdió su capacidad innovadora y se alejo (o copio mediocremente) de aquellas obras fundadoras tales como “42nd Street” (1933), “Footlight Parade" (1933), “Top Hat” (1935), “Singin’ In The Rain” (1952); y aquellas obras más cercanas a la contemporaneidad como “At Long Last Love” (1975) o “All That Jazz” (1979). Con este musical, que me atrevo a decir que es bastante anacrónico, teniendo en cuenta las limitaciones actuales del género, Dumont intenta dar a entender que no hay que relegar al musical como si fuera un género acabado o estereotipado y que, en verdad, puede enriquecer las estrategias contemporáneas (y en este caso también modernas) de narración.

Una película que a partir de la parodia y el anacronismo construye no solo una narración, sino que vuelve a poner en tema de juicio una idea que atraviesa todas las representaciones artísticas: No hay que tenerle miedo a las historias.

Santiago Mariñas

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Jeannette, l'enfance de Jeanne d'Arc