Tres mujeres. Interludio (2016), de Nadia Benedicto

Ivan Garcia 19 - Enero - 2017 Textos

 

 

Una historia de tres mujeres conviviendo en conflicto, Interludio se desarrolla a partir de una premisa simple y conocida: la del viaje. No es esta una “road movie” en cuanto al viaje como transcurso, sino como el cambio de entorno, la vacación obligada a un pueblo playero (la representación de cualquier pueblito de la costa atlántica) en un período anómalo, fuera de temporada.
En este pueblo innombrado se desarrolla la totalidad de la película, y se dan los tiempos y espacios para que las tres protagonistas de desarrollen y cambien las dinámicas de su relación. Este es en esencia el eje de la obra: la interacción entre ellas y este nuevo entorno y cómo los sucesos nuevos que se dan les permiten cambiar la manera en que se relacionan y comprenden.


En este caso las protagonistas son tres mujeres: una madre con sus dos hijas, que se encuentran en una crisis familiar y deciden escapar en una suerte de mini vacaciones. Desde este punto de vista es vital la química entre las intérpretes y la credibilidad de su labor actoral. Esto se da por momentos, pero a veces parece faltar esa conexión ulterior entre los personajes que parecen desconectados uno del otro, y las escenas en que más brilla la relación entre personajes son aquellas en que una de las chicas interactúa con algún personaje secundario.
Esto se da más que nada con la madre y la hija mayor. La hermana pequeña cumple otro rol. Es la niña curiosa, graciosa y algo caprichosa. Sobre ella recae el factor humorístico, y se nota que gran parte del carisma de la película está apostado al personaje de la niña. Es la más histriónica y llamativa, contrastando con la reserva y la introspección de las dos mayores. Sin embargo este carisma está logrado a medias, el contraste de tonos es algo chocante por momentos, y la química familiar, sobre todo con su hermana mayor, no es la mejor.


Es cierto también que esta relación actoral se va modificando y si no existe gran química en un principio esto se debe en parte a cómo deben representar sus relaciones inicialmente, en conflicto y distancia, para luego abrirse de a poco. De cualquier forma, si bien esto se logra a medias, la historia es llevadera y las tensiones palpables y justificadas. Nunca se cae en una sobre explicación innecesaria, y los momentos y personalidades de cada una se respetan para que los hechos no se den de forma forzada, ni los diálogos tampoco.
Interludio no es una historia que destaque en absoluto por su originalidad, por su técnica o sus actuaciones o argumento. Sí es una historia agradable y creíble, con conflictos reales y personajes con los que empatizar, angustiarse o enternecerse.

Ivan Garcia

ivanggarcia22@gmail.com

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