Tan lejos y Tan Cerca. Hakkunde (2017), de Oluseyi Asurf

Santiago Mariñas 16 - Mayo - 2018 Textos -Foco: 5º Construir Cine: festival internacional de cine sobre el trabajo

 

En el marco del festival Construir Cine me tope con la opera prima del cineasta nigeriano Asurf Oluseyi llamada “Hakkunde”. Película estrenada en el 2017, nos cuenta el viaje desventurado que debe realizar Akande, un joven universitario desempleado, para encaminarse a un mejor futuro. En este sentido, la película desde su argumento encaja a la perfección con la temática del festival en donde se presento. Sin embargo, la película plantea a su vez una mirada lejana del problema del desempleo.

Akande (Frank Donga) , es uno de los tantos jóvenes calificados que tienen dificultades para encontrar un empleo, que vive con su hermana en la ciudad de Lagos en Nigeria. Una tarde, mendigando empleo en la calle, Akande se ve envuelto en una riña callejera y es salvado por Ibrahim (Ibrahim Daddy) volviéndose buenos amigos. Siendo ambos desempleados, deciden ir a un pueblo rural de Nigeria para probar suerte en el mundo ganadero y así encaminar su futuro.

Adoptado una mirada genérica (principalmente desde el género de la comedia) Oluseyi construye este film en torno al personaje de Akande, pasando de una mirada individual del desempleo a un relato melodramático con tintes de comedia. En este sentido quiero recalcar el problema de lo individual en este film. Akande es un joven de ciudad, muy “norteamericanizado”, que llega a un pueblo rural en Nigeria para probar suerte y hacer dinero dedicándose a la ganadería. La película adopta la mirada de Akande, y por lo tanto mostrándonos solo un recorte del problema del desempleo en Nigeria y de los contrastes entre el campo-ciudad que solo quedan renegados a un fuera de campo. Un fuera de campo apaciguado, disfrazado por las estrategias de los géneros industriales.

El sonso romance de Akande con una de las mujeres del pueblo, cobra mayor importancia que las manifestaciones culturales y los problemas sociales de Nigeria que la película decide ignorar y mostrarlo, en palabras de Walter Murch, “en un abrir y cerrar de ojos”. El director en su intento de priorizar la historia de amor (que resulta bastante predecible) releva la cuestión del desempleo en un segundo plano. Sin ninguna profundización en las cultura nigeriana estamos ante un film que visto desde una mirada lejana, como si el director fuera ajeno al contexto de su propio país (la película esta un 90% hablada en ingles), que a su vez resulta imposible de ignorar.

Quiero destacar en este caso mi uso de la palabra lejana y no extranjera. Ese prejuicio fundado en la idea de que solo los directores locales pueden dar una mirada mas intima de un determinado país es absurda y ridícula. En ese caso, les recomiendo a esos prejuiciosos que vean Mekas, Akerman o Wenders. Cineastas que desde su mirada extranjera han logrado una mirada intima y mas aguda que aquellos cineastas locales. En ese sentido, el cineasta lejano es aquel que decide no ver, aquel que decide ignorar su propio entorno. Aquel que releva y deja los materiales perdidos y dormidos en el fuera del campo. Una actitud que si bien en ciertas circunstancias puede funcionar, en otras es difícil de perdonar.

Santiago Mariñas

santiagomarinas@caligari.com.ar

Hakkunde