El vuelo de la libélula. Grandma (2015) de Paul Weitz

Francisco Caparros 22 - Abril - 2016 Textos

 

Elle llora en la ducha. Esta cansada y dolida y mientras el agua corre por su cuerpo se ve que en su hombro izquierdo se posa tatuada una libélula. Un insecto que sin duda no es azaroso. Además de ser quien da el titulo al trabajo que catapultó su carrera como escritora la libélula es un insecto que representa en varias culturas la madurez y la comprensión total del sentido de la vida. Es que Elle no es una adolescente llorando por su primer amor sino la abuela que da titulo a la película. Pero no es una abuela de modales dulces, que cocina para sus nietos y que se sienta a tejer en un sillón. Elle es una reconocida poetisa feminista, abiertamente homosexual, con una novia que podría ser su hija y una personalidad bastante compleja. Histérica, pesimista, hiriente y sin ganas de ser amable ella dice todo lo que piensa y se enfrenta sola ante el mundo sin medir las consecuencias y los daños a su paso.

El mismo día que decide abandonar a su joven novia recibe el desesperado pedido de su nieta adolescente por 600 dólares para realizarse un aborto. Pero su cuenta bancaria esta en cero después de haber pagado las deudas medicas que le quedaron tras la muerte de la mujer con la que vivió mas de 38 años. Pobre pero orgullosa de no deberle nada a nadie. Sin trabajo ni tarjetas de crédito lo único que le queda es salir a la calle en búsqueda de una mano salvadora.

Es así que abuela y nieta comienzan una especie de road trip no solo alrededor de la ciudad en busca de la cifra mágica sino alrededor del pasado de la propia Elle. Ex novias, ex amigas y hasta su único marido se convierten en las paradas de un viaje que le sirve a la propia protagonista para reflexionar sobre su vida, sobre los amores perdidos, los errores de la vida y los daños colaterales que ha dejado a su paso. Elle se ha pasado la vida enfrentándose a la sociedad, yendo a contracorriente. Apoyando las causas feministas, no aceptando las humillaciones para progresar en la carrera universitaria o criando una familia homosexual cuando no era normal, Elle se ha formado una coraza que le impide ser amable. Ser como es ella tiene su precio y en su recorrido se nota las marcas que ha generado a su alrededor.

Lo que sorprende de Grandma es que escape además de los estándares de cine estadounidense normales. El centro narrativo no solamente es una mujer sino que además ella es de la tercera edad, viuda, homosexual, anticapitalista, liberal y feminista. Se habla de temas delicados como el aborto o la inseminación artificial como quien tiene una conversación ligera. Se cuestiona la vida consumista, la doble moral cristiana y el rol de la mujer en la sociedad estadounidense con mucho mas humor que panfletismo. Incluso es el primer protagónico de Lily Tomlin en muchos años confirmando que para Hollywood existe una edad limite en la que las actrices tienen el derecho de ser protagonistas de las historias.

El director, Paul Weitz, escribió este papel especialmente para ella y se nota la simbiosis entre ambos. Al igual que Elle, Tomlin también se declaró lesbiana y fue madre gracias a una donación de esperma en una época en donde no se gozaba de la aceptación y en general se cerraban puertas por este tipo de elecciones. Es por eso que la película es netamente ella, el universo que ha construido a su alrededor y su forma de ver el mundo. Grandma es simplemente ver a Tomlin ir como una topadora contra el mundo, atacando e hiriendo para no ser herida.

Aunque exista una tendencia cada vez mas obvia dentro del cine independiente estadounidense por retratar personajes extravagantes y atípicos en road movies, Grandma se diferencia por basarse mas en los encuentros con distintos personajes. Con solo dos personajes centrales (abuela y una nieta de la que se sabe poco pero que sabe llevar la historia a la par) y varios secundarios giramos alrededor de una ciudad desconocida sin que nos importe como van a llegar los dólares salvadores. El viaje es solo una excusa para volver sobre nuestros pasos, reflexionar con la sabiduría de los años y enmendar los errores que no quisimos cometer.

Francisco Caparros

francaparros@caligari.com.ar

Grandma