Cobardes y descaradxs. El día después (The day after) (2017), de Hong Sang-soo

Mauro Lukasievicz 28 - Diciembre - 2017 Textos

 

La intensidad del cine de Sang-Soo está directamente relacionada con los sentimientos de sus personajes, y en The day after vuelve a quedar en evidencia. En esta ocasión el director surcoreano nos cuenta la historia de una conflictiva y enredada historia de amor entre un editor y crítico literario, su nueva empleada, su anterior empleada y su esposa. La visión del film parece que nos muestra un mundo clásico y antiguo en el cual dicho conflicto se reduce a “una mujer que le roba el marido a otra mujer”, una visión que podríamos ver aún en muchas películas de cine de comedia actual y las cuales sólo explotarían con humor burdo. En el comienzo y durante varios minutos, es inevitable pensar y preguntarnos si es que vamos a estar ante esta situación absurda durante 120 minutos, pero con el avance y en un vaivén de escenas en distintos espacios temporales, nos damos cuenta de que es gracias a esa visión patriarcal que el director logra exponernos a distintas conversaciones que van desde temas banales hasta la búsqueda de la fe y la razón, y termina utilizándolo sólo como detonante de conflictos mucho más profundos y personales.
El editor y crítico es un hombre capaz de llevar adelante una doble vida con una ex empleada, que conoce la situación marital del hombre, y con su esposa, quien desconoce a la amante, sin ponerse límites de ningún tipo y sin que le importe quien pueda salir lastimado en ese proceso, ya sea física o emocionalmente. La nueva empleada, interpretada por Kim Min-hee, quien tal vez por su frescura sea la mejor actriz de la actualidad, será la encargada de marcar el ritmo del film entre situaciones de violencia física y las emociones que le genera su nuevo y ansiado trabajo.

Sang-Soo, tal como lo viene haciendo en sus últimas películas, utiliza el alcohol y las comidas para que sus personajes se vayan abriendo los unos con los otros, y expongan distintas visiones sobre la vida, sobre su brevedad y sobre los momentos extraordinarios que esa vida nos entrega en el día a día y que no sabemos apreciar: este concepto es también la luz de esperanza que se puede ver en cada película de Sang-Soo en donde reina el caos, pero en la medida justa y necesaria. Lo interesante de estos distintos tipos de visiones es lo contrapuesto de los personajes y lo enfrentados que están en sus creencias y en sus formas de vida: desde la ex empleada que no tiene ningún reparo en usar su relación amorosa para conseguir trabajo — y que otra persona pierda el suyo —, hasta la esposa dispuesta a perdonar una y otra vez a su infiel y cobarde marido, solo por el acto de poseerlo como suyo.
El acertado blanco y negro de la fotografía se mezcla a la perfección con las frías calles de Seúl y con los pocos y pequeños escenarios elegidos por el director, con los que logra retratar y hacer foco en cada uno de los cuatro personajes de este triángulo amoroso mientras se mantiene lo más alejado posible de una película romántica.

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

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