La fuerza de la montaña contra lo diplomático. Fuga de la Patagonia (2016), de Javier Zevallos y Francisco D'Eufemia

Juan Pablo Barbero 1 - Diciembre - 2016 Textos

 

Una película que te muestra el otro lado de los manuales de historia, centrándose en la figura de Moreno, no como aquel hombre ilustrado, sino como un aventurero más cercano a un western que a cualquier hecho diplomático que nos enseñan en el colegio cuando se estudia la historia argentina. Fuga de la Patagonia es esas películas que desde su título te hacen la sinopsis de la película entera. No hay nada que delatar, ya desde el nombre nos lo dice todo, pero esto no es cuestión de pequeñeces, sino que la fuga se vuelve algo inmenso, que nos sumerge en los grandes paisajes del Sur, tragar su agua, sentir su frío y perderse en sus montañas.

Al narrar una situación como lo es una fuga, no pierde la tensión que el espectador necesita para perderse en todo el recorrido que hace la cámara junto con su protagonista que se adentra en un conflicto entre tiros de pistolas y cuchillos indios, la narración sube y baja entre flashbacks como suben y bajan sus personajes por las diferentes profundidades del espacio. Desde cuevas hasta lagos, la fuerza del espacio es inmensa y se vuelve imponente porque técnicamente se sabe aprovechar. Planos inmensos y personajes pequeños, la naturaleza gigante que ahoga al hombre, el hombre que tiene problemas con el hombre, la naturaleza no ayuda, sino que el escenario sirve como obstáculo, casi un personaje más, un enemigo. Pero Fuga de la Patagonia no es la película de un hombre perdido, sino que como ya se sabe, Moreno practicaba la cartografía, él delimitaba los espacios y como protagonista de la historia, huye, sabiendo bien por donde pisar. Los perdidos somos los espectadores que nos perdemos en la potencialidad de los escenarios naturales que el film sabe explotar.

Contar la historia de otro lado, dejar todo lo políticamente importante y hacer de una figura histórica el protagonista de una aventura, hacer de una fuga el elemento crucial de la narración, hacer de una piedra una montaña.

La película te atrapa desde el inicio y es la narrativa cinematográfica, a diferencia del personaje, la que retrocede, para hacernos comprender la situación; el personaje no retrocede nunca, cuando se escapa no se puede mirar para atrás. El peligro acecha en todo lugar. Si uno quiere conocer la vida del personaje, ni siquiera la película ayuda y es justo esto, lo más interesante: hacerse a un costado de lo ya sabido y aprovechar la fuerza del cine para mostrarnos lo que los libros de historia no pueden potenciar y sólo se resume a un momento histórico, palabras… fechas… nada más. Lo más interesante de la película es tomar las riendas por un fragmento y no abarcar una totalidad innecesaria, porque cuando un recorrido se vuelve el tronco, las hojas del árbol no se caen. Cuando se piensa en un fragmento de un personaje histórico y se lo logra potenciar, ese fragmento se vuelve inmenso y logra equiparar todos los demás hechos que no son necesarios contar, porque la película es más la historia de una fuga, que la historia de Moreno.

Juan Pablo Barbero

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Fuga de la Patagonia