Poesía del horror. Francofonia (2015) de Alexander Sokurov

Ezequiel Tobler 26 - Mayo - 2016 Textos

 

 

Un barco, cargado con obras de arte, en medio de la ferocidad del mar, y Europa, en medio de la ferocidad nazi. Así metaforiza el siberiano ALEKSANDER SOKUROV, en su documental "FRANCOFONIA", donde recorre desde salas, pasillos, sótanos y recovecos del Museo del Louvre, de manera similar a como lo hiciera en 2002, con el Museo del Hermitage en "EL ARCA RUSA".

Este film, presentado en la sección oficial del festival de Venecia, nominado al león de oro y ganadora del premio "FEDEORA" al mejor film europeo-mediterráneo, se desarrolla principalmente mediante la creación de escenas de ficción, donde fantasea con posibles diálogos y situaciones, compartidas entre el comandante FRANZ WOLFF-METTERNICH, Jerarca del tercer Reich, a quien Hitler encomendara la misión de preservar el patrimonio artístico del Louvre durante la ocupación nazi en Francia, y JACQUES JAUJARD, quien ocupara el cargo de secretario general de los museos nacionales y comunales de Francia desde 1925. Estos dos personajes, son el eje central del relato, que es el punto desde donde se desprenden recuerdos, reflexiones y nuevos interrogantes.

SOKUROV despliega nuevamente todo su caudal narrativo y estético, y fusiona los distintos planos del relato documental, con  fluidez y maestría que le son propios. El género perteneciente al documental sobre el arte, se conjuga con otro; el de la composición de ficción, próxima al poema visual.

Una vez más, una cámara liviana, flotante, como en sueños, nos pasea por la inmensidad y magnificencia las salas y los espacios del museo, para luego contrastarlas con otras imágenes, esta vez de archivo, que dan más testimonio de los horrores de la segunda  guerra. En este punto, el realizador reflexiona y compara este hecho traumático, con otros similares, ocurridos en su Rusia natal. Plantea una relación de conflicto entre el poder y el arte. Contrasta el aparente cuidado y dedicación del nazismo por preservar el tesoro artístico francés, con el mismo empeño que ponía en destruir edificios y personas en toda Europa, pero también imprime por momentos, un tono irónico sobre el espíritu colonizador galo, al mostrar a Napoleón, sonriente y orgulloso, proclamando sus conquistas, junto a la alegórica representación de los valores de la república francesa (MARIANNE), quien extraviada y temerosa, pregona incansablemente, "Liberté, égalité, fraternité".

En el principio del film, es el mismo SOKUROV, quien dialoga con el capitán de un buque que transporta obras de arte, y que está a merced de las olas y la tempestad, para, acto seguido, mostrarnos fotos de Tolstoi y Chéjov; dos personalidades de principio de siglo, que utiliza para introducirnos al París de esos tiempos, y que se revela en toda su extensión, a través de tomas aéreas y magníficos planos abiertos de la ciudad.

Al igual que en toda la filmografía de este director, en este relato, se hacen presentes una gran cantidad de estímulos visuales, sonoros y conceptuales, que provocan innumerable cantidad de interpretaciones, y que intentar llegar a una sola conclusión o mensaje sería desacertado. Los recursos estilísticos son tan bellos, poderosos y variados, que no cabe duda con cada observación, que estamos ante la representación de un estilo particular y a un lenguaje propio de este gran artista audiovisual.

ezequieltobler@caligari.com.ar

Francofonia