Cuando sobrevivir es anecdótico. Epizoda u zivotu beraca zeljeza - La mujer del chatarrero (2013), de Danis Tanovic

Fiamma Larreyna 2 - Agosto - 2016 Textos

 

 

Muchas son las perspectivas desde la que uno podría hablar sobre La mujer del chatarrero, lo cierto es que la obra de Danis Tanovic es a la vez la historia del propio Nazif Mujic y su esposa Senada Alimanovic, ambos (no siendo actores de raza) se ponen en la piel de su propio drama como si estuvieran protagonizando el documental de sus respectivas vidas o por lo menos, quizás de uno de los momentos limites que la pareja debió sortear. Una historia que más allá de ese país y esa idiosincrasia (bastante lejanos) no deja de ser extraña ante los ojos de nadie, aunque sí desgarradoramente humana por todo lo que en casi una hora y media deja entrever.

Esta vez los protagonistas son una familia de gitanos cuya existencia esta fraguada por la austeridad económica. Nazif, el padre de familia trabaja como recolector de chatarra, aunque de ello puede obtener tan solo unas pocas monedas para mantener a su esposa y sus dos pequeñas hijas. Senada por su parte, es la madre de familia y ama de casa a tiempo completo. Sin embargo a pesar esa vida que a simple vista parece tan amena, una mañana el caos se inicia cuando Senada es trasladada por su marido al hospital debido a un repentino dolor abdominal, que al ser diagnosticada terminara significando la pérdida de un embarazo, y en consecuencia traerá aparejado la realización de un legrado de extrema urgencia. Cuando uno pensaba que lo peor ya estaba dicho, los médicos le confirman a Senada y Nazif que sin seguro médico ni la suma de dinero correspondiente, la realización de tal intervención resulta imposible.

Ante semejante panorama, veremos cómo Nazif realiza innumerables intentos por conseguir que la operación sea realizada aún no contando con la cantidad de dinero necesaria. Nada parece importar y todos los argumentos son inútiles, ya que en el hospital se niegan a intervenir a su esposa. Los días pasan, la vida de Senada se ha vuelto una bomba de relojería, y solo Nazif es el único preocupado al respecto, el mismo que en un intento desesperado y conmovedor busca ayuda de las maneras más inimaginables; recurriendo a instituciones de bienestar social y hasta usando la tarjeta del seguro de su cuñada para lograr su cometido.

Si hay algo para remarcar además de la carga de humanidad que el film  despliega, es esa connotación excesivamente gris que muestra la obra de Tanovic en cada plano, en cada locación y en cada dialogo, un gris tan ensordecedoramente desesperanzador como la actitud de la propia protagonista, que ante la adversidad no tiene mejor idea que dejarse llevar por ese fatídico final que se presume cuando en cada intento frustrado, Nazif se desalienta al no poder hacer posible que sea curada de ese mal que la agobia.

Siendo premiada con dos Osos de plata, (uno por mejor actor y otro como gran premio del jurado) en la edición 2013 del Festival de Berlin, La mujer del chatarrero es un drama apasionante, casi adictivo, como también eclipsado por un halo de pesadumbre que parece repetirse en cada escena. Una película que nos habla sobre cómo sobrevivir en plena era capitalista es simplemente algo anecdótico, al menos desde la óptica de Tanovic. Lástima que en esta entrega el director bosnio no haya podido convertir un relato tan despojado de todo en una obra maestra, sino que por el contrario decidió llevarla a la pantalla con toda su crudeza, pero sobre todo con una delgada línea entre ficción y realidad que reboza de perceptibilidad al rosar el género documental.

Epizoda u zivotu beraca zeljeza