Transformaciones. En tránsito (2017), de Constanza Gallardo

Carla Leonardi 26 - agosto - 2017 Textos Foco: SANFIC 2017 - Santiago Festival Internacional de Cine.

 

 “En tránsito” (2017), documental de la directora chilena Constanza Gallardo Vasquez, en competencia en  el Festival Internacional de Cine de Santiago de Chile, abre con  planos generales cenitales fijos  de una Santiago de Chile nocturna. Se pasará luego a planos generales del despertar de la vida en la ciudad, que se alternarán en el montaje con primeros planos del despertar de cuatro personas que serán los protagonistas del film.  Cada uno de ellos, irá desplazándose en distintos medios de locomoción desde su hogar para iniciar la jornada y se sobreimprimirá a la imagen el nombre de cada uno.
Este prólogo, que antecede al título, nos sitúa ya en la idea del despertar en torno a la problemática de las personas “trans” y también en la idea del devenir, de la transformación que una persona va sufriendo a lo largo de su vida. La cámara irá siguiendo a los protagonistas en planos medios o generales en su deambular cotidiano, acompañados por el relato en voz en off de ellos mismos mediante el cual irán desplegando su historia. El montaje va alternando estas cuatro historias pero siempre sigue una temporalidad narrativa lineal que va desde el descubrimiento de lo “trans” en la infancia o adolescencia, pasa por las transformaciones corporales a base de terapias hormonales y cirugías y  también por los cambios del nombre legal de identidad, hasta dar cuenta del presente actual. En esta instancia, los mostrará ya sea en sus ámbitos de trabajo, en su interacción con familiares o con miembros de la comunidad LGTB, compartiendo sus experiencias y vivencias cotidianas.
Así la directora desarrollará las historias de: Mara, Matías, Patricia y Gis. En la historia de Mara se destacará su compromiso con la comunidad LGTB y la producción de poemas muy bellos, que van más allá de su condición sexuada. En la historia de Patricia, se transmite que ha podido integrarse a la vida laboral con aceptación por parte de sus empleadores, y ha logrado acceder al dictamen legal que la habilitó al cambio del nombre de identidad y a la cirugía de reasignación de sexo. Gis contará que tiene dos madres, hablará de su incomodidad en el colegio porque lo sigan llamando con su nombre legal más que por su nombre social y se definirá como una “transmutación de género”: ha decidido conservar su sexo biológico, pero elige vestirse, llamarse y actuar como un hombre. Y Matías, que es el más joven, es quien más sufre en torno a este proceso, pues padece efectos colaterales de las terapias hormonales, no es aceptado por su padre y sufre bullying escolar, teniendo que asistir a terapia psiquiátrica y psicológica.


Es una película que para su abordaje requiere poder diferenciar el sexo biológico, el género como construcción social, la elección amorosa de objeto y la posición subjetiva sexuada respecto del modo de gozar. Cada uno de estos aspectos pueden combinarse de manera singular en cada quien, y no siempre la combinatoria coincide con los estándares socialmente determinados y aceptados que los identifican con el sexo biológico y la finalidad  de la sexualidad al servicio de la reproducción. En materia de sexuación, la apuesta es que cada uno cada uno encuentre su singular solución respecto de cada uno de estos aspectos. El acierto de la película está en la apuesta por la pluralidad de historias que nos muestran la diversidad de combinaciones posibles.
“En tránsito” es un documental clásico en sus formatos y recursos narrativos, pero tiene el valor de visibilizar la problemática y la lucha de las personas “trans” en la sociedad chilena, y a la vez de mostrarlas como personas que viven sus alegrías, sus pesares y sus cruzadas como cualquier otra y que simplemente buscan ser reconocidas e integrarse en un mundo actual cada vez más temeroso de la diferencia.

Carla Leonardi

En tránsito