Cuando uno mismo es la ausencia. El sonido de las cosas (2016), de Ariel Escalante

Ayelen Boffelli 27 - Noviembre - 2016 -Foco: 31 Festival Internacional de cine de Mar Del plata

 

Inicia la película y lo primero que percibimos es la soledad de Claudia, su protagonista. No sabemos por qué se encuentra así, no entendemos los motivos, pero si percibimos esa incomodidad de estar frente a alguien que no es feliz donde está.
El misterio de su situación comienza a dar las primeras pistas, un cuarto en su casa que debe vaciarse, para que un nuevo inquilino habite en él. La ausencia es la clave de esta película.
Así finalmente descubrimos qué es lo que sucede. Claudia atraviesa un duelo. Lo hace sola, sin molestar a nadie. La criaron para eso, para no causar problemas. Trabaja, vive sola, y acompaña a su tía quien si puede demostrar su sufrimiento. Todo lo hace sin quejarse, obedeciendo, como si la culpa dirigirá sus acciones.
Hace 2 meses la protagonista perdió a su prima, quien se suicidó. A partir de eso, su vida cambia drásticamente. Claudia siempre está sola, distante con la gente que la rodea, callada. Las escenas que comparte con otro personaje, son momentos de pura formalidad. Con la única persona que tiene un diálogo más relajado es con una paciente, pero a la que sin embargo, llama por error, Silvia, como su prima. El resto de personajes que se cruza con Claudia son simples charlas esporádicas.
La ausencia es doble, por un lado perdió a su prima, su compañera, y debe enfrentar eso en soledad. Pero también es ella quien está ausente. El personaje deambula en los diferentes espacios casi como una rutina, como un reflejo que persiste día a día. La frustración, el dolor contenido y la tristeza están presentes en la protagonista.
La película del costarricense Ariel Escalante busca meterse en la soledad de la protagonista, para transmitirnos esos sentimientos que dominan a Claudia, que la llevan a apartarse de su rutina cotidiana, para encerrarse en sí misma. Somos un espejo de lo que ella siente, porque cada plano quieto, cada sonido profundo, cada escena nos entra por los sentidos como un corriente fría, de la que no podemos escapar, al igual que Claudia.
Es ella quien no puede dejar ir a su prima, quien intenta aferrarla a través de los objetos como último recurso para no dejarla ir, para no admitir su soledad. No reconoce ese cuarto ahora habitado por un nuevo compañero de hogar. Ingresa a escondidas a la habitación para ir dejando ciertas señales de que esa habitación era de Silvia, su prima. Cómo si de esa forma ella siguiera allí.
El quiebre se produce al reencontrarse con un viejo amigo. Es el quien comienza a indagar en la vida de Claudia, a sacarla de su mutismo, de su soledad. Sin embargo la barrera ha creado la protagonista impide que se acerquen aún más. Santiago también aparece en busca de ayuda, una enfermedad que creyó vencer hace años, reaparece para que vuelvan a enfrentarse. Claudia al enterarse de esto, escapa, huye de esa realidad que la vuelve a poner frente a la muerte, frente a la necesidad de dar pelea en una lucha desigual. Esa es la situación que hace reaccionar a la protagonista. Realmente quiere dejar pasar esta oportunidad de acercase a alguien, de ayudarlo, pero que también la ayude a ella misma a atravesar su dolor. La decisión es clara. Los compromisos vuelven a caerle encima, cuando sin poder negarse, debe hacerse cargo de decir unas palabras en la misa que recordará a su prima fallecida. Ahí produce el quiebre, rompe con lo establecido, con que lo que todos creían que iba a hacer, con lo correcto.
Por primera vez en la película, Claudia toma la decisión que realmente quiere, y va a encontrarse con Santiago. Y sucede la única escena de la película donde Claudia se abre a sus sentimientos, donde se permite llorar y dejarse cuidar.
La película de Escalante es un fragmento en la vida de una chica común, que se ve atravesada por una circunstancia que altera su vida, y para cual no estaba preparada, o quizás, educada para enfrentar. Sin embargo es ella misma quien decide hacerse cargo de aquello que le pasa, enfrentarlo sola. Para lograr superarlo.

Ayelen Boffelli

ayelenboffelli@caligari.com.ar

 

El sonido de las cosas