Lo que no se dice pero se nota. El silencio (2016), de Arturo Castro Godoy

Juan Pablo Barbero 10 - Febrero - 2018 Textos2º Festival cine regional San Javier, Santa Fe.

 

 

Lo que no se dice con palabras se dice con silencio, porque en los silencios están guardadas esas largas caminatas donde una voz en off arruinaría lo implícito, ya que su arma son las miradas y no las voces, son las elipsis y no las aclaraciones. Su protagonista, un joven de diecisiete años decide faltar a la escuela porque debe tomar decisiones mucho más importantes en un lugar diferente, lejos de la escuela y lejos de la casa, desde Santa Fe a un pequeño pueblo que encuentra detrás de una fotografía vieja, busca las respuestas que no ha aprendido ni de sus profesores, ni de sus padres, en un viaje por su identidad.
 El silencio es una película que se guarda detalles porque en verdad no es confortable siempre saberlo todo. Se encarga de poner en jaque a la solución explicativa, con medios distintos, como es la omisión. Porque de eso se trata, de no decir algo, para que resalte lo demás. Porque lo fructífero de una narración no son todas las soluciones, sino su sabor. La película de Arturo Godoy genera en el espectador la inquietud de ponerse a sacar los pensamientos de los personajes desesperados porque ellos los callan y cuando no es así, la película cambia de escena.
 Por momentos es imposible no pensar en los hermanos Dardenne, no sólo en cuestiones técnicas como esas caminatas mirando la nuca del personaje, sino también a la hora de pensar la historia, “Le fills” tiene mucho por decir, hasta inclusive más que El silencio ya que esta película santafesina juega callarse todo el tiempo. Desde la forma de filmar hasta el toque de las maderas, todo parece entablar un diálogo con los hermanos belgas.

 Una película que no dice, un texto sobre ella no debe sacar conclusiones y espamentarlas. Sólo disfrutar esa forma minimalista de narrativa, que subraya que las cosas siempre deben guardarse un poquito para sí, sin mostrarlo nunca, ni darlo a entender. Dejar que en una mirada quede implícita una palabra y hacer que la brisa de un laguna gigante sea aún más desesperante que un enfrentamiento verbal. El silencio escribe con todo lo que puede darle a entender al espectador y que este mismo se tome el trabajo de sacar sus conclusiones… una vez terminada la película… por favor.

Juan Pablo Barbero

juampabarbero@caligari.com.ar

El silencio