“El riesgo de olvidar el riesgo de ser homosexual en Argentina”. El puto inolvidable. Vida de Carlos Jáuregui (2016), de Lucas Santa Ana

Rocio Molina Biasone 6 - Octubre - 2016 Textos- Foco: 3 Asterisco Festival Internacional de Cine LGBTIQ.

 

Pocas manifestaciones artísticas logran aquello que el cine es capaz de llevar adelante por naturaleza: ser arte, y ser masivo. Tiene el potencial de llegar a cualquier persona, de ser comprendido y disfrutado por ésta, sin importar su edad, género, contexto social, orientación sexual, u orígen. Es por esto que el cine se vuelve necesario como herramienta para traer un pasado al presente. Un pasado que se olvidó pero cuya esencia sigue formando parte de las luchas de hoy. Un pasado que hay que recordar, al cual hay que prohibirle ser olvidado, junto a las personas que lo integraron.
Carlos Jáuregui (La Plata, 22 de septiembre de 1957 – Buenos Aires, 20 de agosto de 1996) fue uno de los fundadores de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), su primer presidente, y posteriormente también co-fundador de Gays por los Derechos Civiles (Gays DC). Su lucha colectiva junto a compañeros y compañeras de la comunidad LGBT hizo posible la anual Marcha del Orgullo Gay-Lésbico en Argentina desde 1992, así como la prohibición de la discriminación por orientación sexual en la nueva Constitución de la Ciudad de Buenos Aires (1994).
Sin embargo, cuando Lucas Santa Ana se decidió a hacer un film sobre la vida de Carlos, se encontró con una triste realidad: muchas personas, de la comunidad LGBTIQ inclusive, no sabían quién había sido. Debo confesar que no hace tanto que yo misma conozco ese nombre. Y es que la Historia — Historia blanca, masculina, heterosexual, aplastante, negadora — tiene una viciosa tendencia a borrar los rastros diversos de todos sus agentes, o de no ser esto posible, de borrar al agente por completo. Así fue como la innegable necesidad de hacer El puto inolvidable se le manifestó al director cuando ya estaba decidido a realizarla.
Priorizando contenido sobre forma — tal vez porque el contenido sea tan importante, y su recuerdo tan necesario, que la forma pasa inevitablemente a segundo plano — la película de Lucas Santa Ana se ve y se vive como inspiración, como recordatorio, como testimonio, como un Nunca más que casi nunca pensamos. Creo que no fue hecho meramente para decir “Mirá todo lo que logramos”, ni para indicar “Mirá quién lo logró”. Carlos Jáuregui vuelve a cobrar vida para hablarle a gays, lesbianas, travestis, transexuales, transgéneros, queer, pansexuales, asexuados, y decirles “Así se hizo, así se hace, así se puede hacer, así van a tener que seguir gritando, peleando, hoy, mañana, y tal vez por muchos años por venir, porque la lucha no terminó, no va a terminar, sigue, porque a todo aquello, no pensamos volver.”
Carlos resucitó el miércoles 2 de noviembre de 2016 a las 22.00 hs. Lo recibió un orgulloso aplauso.

Rocio Molina Biasone

rociomolinabiasone@caligari.com.ar

El puto inolvidable. Vida de Carlos Jáuregui