Recrear la memoria. El (im)posible olvido (2016), de Andrés Habegger

Carla Leonardi 10 - Noviembre - 2016 Textos

 

“El (im)posible olvido” (2016) es un documental del director argentino Andrés Habegger, quien tiene una sólida trayectoria como documentalista. (*1)
En esta ocasión Habegger pone el foco en su propia historia, ubicándose a la vez como narrador, utilizando el recurso de la voz en off, y como protagonista de la misma.
La historia arranca con una foto. Se ve a un padre y un niño pequeño en las afueras del aeropuerto de México. La fecha de la foto es el año 1978, en el contexto de la más cruenta dictadura que sufrió nuestro país. Habegger nos cuenta que se trata en esa foto de su padre, el periodista y militante de la agrupación Montoneros Norberto Habegger, y de él, que por ese entonces tenía 9 años. La foto sitúa la última vez que Andrés vio a su padre, ya que a su llegada a Rio de Janeiro para reunirse con unos compañeros de militancia fue desaparecido en una operación conjunta entre los militares de Brasil y Argentina. Se presume que fue llevado con vida a un centro de detención clandestina en Argentina, y luego se pierde todo rastro de él.
El director nos cuenta que no tiene recuerdos de las visitas que le hacía su padre en México, donde vivía en el exilio junto a su madre desde el año 1977. La imagen de su padre es un vacío para él, una gran ausencia, a no ser por esas fotos y por un diario infantil que recupera y que dan cuentan de los momentos vividos entre padre e hijo y de su temor cuando registraba la tardanza en el regreso de su padre a la casa. Esto contrasta con el recuerdo, que mantiene vívido, del momento en que su madre le dijo que su padre estaba desaparecido, y cómo él se escondió debajo de una mesa, acaso para sentirse protegido.
Habegger apela a una mixtura de formatos como el relato en voz en off, la lectura de fragmentos del diario infantil y de cartas, fotos y diapositivas, la filmación en súper 8, archivos documentales de la época, y entrevistas a familiares y allegados a su padre, con el fin de dar vida y recrear esa memoria que acaso por bloqueo emocional, no aflora a su recuerdo. Volverá entonces a los lugares donde fueron tomadas las pocas fotos que conserva de y con su padre, y tratará de seguirle la pista hacia seguirá su derrotero final en Brasil.
En este viaje tras las huellas de su padre, se recortan varios momentos cruciales. En una de las entrevistas, Andrés hará la pregunta de por qué siendo militantes aferrados a la causa de manera tan comprometida y arriesgada, decidían tener hijos. Se le responderá que en esa época, ellos soñaban y luchaban por dejar un país mejor, más justo para las clases oprimidas y que no querían vivir de una manera diferente a los demás; entonces en ese contexto, era natural que tuvieran hijos. En otro momento, coincidirá con una manifestación en la plaza de El Zócalo con motivo de la desaparición de 43 estudiantes en Ayotzinapa donde al grito de “Vivos los queremos”, resuenan las rondas de las madres y abuelas de Plaza de Mayo.
Una pregunta insistirá a lo largo de todo el relato para Andrés Habegger: ¿Cómo filmar la ausencia, lo que no está? Y en esta finalidad de recuperar la memoria perdida, resulta un acierto el recurso de filmarse a sí mismo, con calidad súper 8, como si se tratara de un registro de aquella época, en los lugares donde fueron tomadas las fotos que conserva. De este modo, en ese “filmar la foto”, Habegger trata de hacer corpórea e insuflarle vida a las imágenes estáticas y estatuarias de su padre. De esta manera, Habegger intenta alcanzar no lo muerto de su padre, sino algo de “lo vivo” de su transmisión. Y no por azar, luego Habegger pasa a montar, hacia el final, extractos de filmaciones de sí mismo junto a sus hijos. La pregunta por cómo filmar la ausencia de su padre; se desliza ahora hacia qué transmisión va a realizar él, en tanto padre, hacia sus hijos.
“El (im)posible olvido” es una película valiosa porque trabaja en dos niveles, por un lado es un documento histórico de los años de la dictadura en el país, y por otro lado, refleja el trabajo subjetivo de la persona concreta de Andrés Habegger por rescatar de las sombras del olvido las marcas que le ha legado su padre. Desde su título mismo, ese “im” entre paréntesis, plantea la ética del director, su férrea decisión de apuntar a recuperar la memoria del pasado, con la mirada en las generaciones futuras. Pero también el director es consciente de los límites de su labor. Se podrán recuperar las huellas simbólicas de ese padre, pero aún así permanece el vacío irrepresentable del horror de su desaparición y muerte. Ante el agujero que significa lo imposible de representar de la muerte, no queda otra cosa que la invención de una ficción. De este modo, “El (im)posible olvido” de Andrés Habegger, no es sólo un modo de recuperar aquellos recuerdos que han caído olvidados bajo la represión; sino un saber hacer en acto con lo imposible de representar de la muerte.

Carla Leonardi

carlaleonardi@caligari.com.ar

(*1) “(H) Historias cotidianas” (2001), “Cuando los santos vienen marchando” (2004), “Imagen final” (2009), “Cirquera” (2013)

 

El (im)posible olvido