BFF. El futuro que viene (2017), de Constanza Novick

Mercedes Orden 12 -Octubre - 2017 -Textos

 


Seguramente la mayoría de nosotros tuvo alguna de esas amistades en la infancia de las que parecen que van a durar para siempre. Así es la de Romina y Florencia en el año 1988, mientras arman coreografías, aprovechan los recreos para actuar hablando en castellano neutro, miran la novela y se disponen a estar juntas todo el tiempo que se pueda, incluso teniendo que rogarle a sus madres para poder quedarse una noche más en la casa de una o la otra.  Hablamos de lo que hoy los jóvenes definirían como BBF (Best Friends Forever - Mejores Amigas para siempre).


La historia comienza en esa adolescencia que aún no se termina de instalar pero que está ahí golpeando la puerta, en la cual las chicas hablan de sus primeros amores -particularmente de Mariano, ese que ambas aman pero que le corresponde a la que lo dijo primera- convirtiéndose en grandes confidentes. En medio de las situaciones confusas y conflictivas que esa etapa implican, cada una vive su historia a partir de lo que pasa en su hogar: mientras Romina vive junto a una madre canchera que sale de noche, la lleva a la peluquería a hacerse la planchita y la deja comer en la cama, a Florencia le toca un hogar con una madre clásica, una hermana menor y un padre que acaba de abandonarlas.
Naturalmente, el tiempo lleva a que estas amigas se vayan distanciando a partir de los caminos que cada una opta. Mientras Florencia (Pilar Gamboa) se convierte en escritora y se va a vivir a México junto a su novio actor, Romina (Dolores Fonzi) arma su familia, trabaja en la AFIP y planea junto a su pareja el futuro que viene, en un terreno que tienen el deseo de comprar.
Esa distancia de sus vidas nunca es total ya que tras una discusión amorosa, Florencia decide abandonar impulsivamente el país que eligió y vuelve a Argentina instalándose en la casa de Romina, con cierta ilusión de recuperar esa complicidad que alguna vez supieron tener. Pero las cosas cambiaron, ya no sólo son ellas dos, sino que en el medio ahora hay una beba, un esposo, responsabilidades, envidias y temas sin resolver.
Entonces las amigas vuelven a separarse y posteriormente las encontramos en una tercera etapa, diez años después, donde las vidas de ambas parecen haber dado un giro radical. En este nuevo contexto, una vez más tienen que ponerse al día, recuperar el tiempo perdido, reír por las viejas anécdotas y ponerse serias cuando la sinceridad las impulsa a hacer confesiones crueles que se tenían guardadas.
El futuro que viene atraviesa esas tres etapas de una amistad en las cuales los presentes de estas dos mujeres son intercalados con flashbacks de una niñez donde no faltaron pósters de Disney en las paredes ni canciones de Los Parchís. De una manera divertida pero también emotiva, Constanza Novick encara su ópera prima eligiendo a dos actrices como son Fonzi Gamboa donde la química resulta y coopera con una historia que nos puede identificar en ciertos aspectos y hacernos pensar en las formas de resignificar la amistad.

Mercedes Orden

mercedesorden@caligari.com.ar

 

El futuro que viene