Club de solos. El corral (2017), de Sebastián Caulier

Mercedes Orden 22 - Junio - 2017 Textos

 

 

El bullying no es un suceso moderno, eso es ya sabido, pero el hecho de estar presente en la agenda de todos los medios de comunicación le da una nueva pintada de cara a esa forma de violencia, donde algunos chicos son tomados como blanco de maltratos por el resto. En este caso, el protagonista de El Corral es víctima de un sinfín de abusos por el hecho de ser un cuatro-ojos miope, sin amigos, pésimo en los deportes, con gustos distintos a los que están de moda, es decir, el raro de la escuela.
En medio de esa etapa donde lo diferente es un pecado que se paga a diario está Esteban Ayala, quien lejos de vivir la adolescencia como una belle époque, busca el modo de evadirse de ella a través de la poesía: un lugar donde puede abstraerse de los golpes –físicos y psicológicos-, de las gastadas cotidianas, de la falta de atención de sus padres y el rechazo de su hermana.
En ese escenario irrumpe Gastón Percia, el nuevo de la clase, pero también en el pueblo, proveniente de Rosario. Llamando la atención a partir de una postura rebelde que lo lleva a infringir todo tipo de pautas que rigen en el instituto, Esteban se interesa por este chico de remera negra y barba, especialmente porque gracias a él, ya no es el único antisocial de ahí adentro.
La amistad entre estos dos outsiders solitarios comienza a surgir de manera natural. El rebelde sin causa (con mucho más camino recorrido que el inocentón Ayala) le presenta a su compañero un mundo nuevo donde los excesos, el despertar sexual y la violencia se ponen a la orden del día. Especialmente esta última, la cual en Gastón no parece encontrar límite a la hora de salir a buscar revancha y hacer justicia por mano propia ante la acumulación de abusos sufridos por el hecho de ser un incomprendido.
Sebastián Caulier dirige esta película de suspenso, ambientada a finales de los ’90 en Formosa donde el bullying llega a su punto extremo, con una historia que no busca moralejas. Es aquí donde la sed de venganza emerge, junto al deseo de los dos adolescentes de no ser parte de la masa, de no acatar ni reproducir esquemas sociales y, sobre todo, no estar dentro de ese corral en el que se encuentra la mayoría de una sociedad acrítica, sin deseo de escapar.

Mercedes Orden

mercedesorden@caligari.com.ar

El corral