Entre documentales y documentalistas. El camino de Santiago (2015), de Fernando Krichmar y Alejandra Guzzo

Lucía Alvarez Esporta 26 - Agost - 2016 Textos

 

 

“El camino de Santiago” retrata la historia de aquel documentalista que marcó un antes y un después en la forma de concebir el cine en Latinoamérica. Santiago Alvarez rompió con la estética convencional defendiendo un arte documental que se erguía con una estética propia.

Santiago, cubano y revolucionario, tenía una forma diferente de abordar las noticias, su mirada las atravesaba con una importante dosis de poesía, ironía y metáforas. Admiraba a Dziga Vertov el documentalista soviético y eso queda evidenciado en su forma de captar la realidad.

Una ventana. Una ventana con moho. Una ventana con moho está abandonada. Una ventana con moho está abandonada en un almacén.

La temática de los noticieros de Santiago no era exclusiva de discursos y hechos aparentemente trascendentes, utilizaba el día a día de los trabajadores y la cotidianeidad como disparador, con solo una ventana hacía una obra de poesía que no por eso dejaba de ser un documental. Santiago busca el origen de aquella ventana, nadie parece saber de dónde viene ni quién la fabrica, comienza el viaje de búsqueda y ahondando en la historia de la ventana, ahonda en la economía de Cuba, sus focos de producción, distribución y realidad social ¿por qué la ventana se dejó de producir? Concebía a la noticia como un hecho artístico y a la comunicación como un hecho creativo.

“El camino de Santiago” permite conocer la historia de él a medida que lo hacen un grupo de jóvenes cineastas cubanos. Ellos homenajean la labor cinematográfica de Santiago realizando un noticiero contemporáneo, se inspiran en la mirada y en las formas que él tenía para concebir la realidad.

El cine era popular y tenía una gran concurrencia, el gobierno revolucionario fue expropiando los cines y el precio de las entradas disminuyó hasta volverse completamente gratuito. El noticiero semanal que realizaban Santiago y su equipo se proyectaba en los cines, previo al comienzo de las películas. Santiago solía esconderse entre el público para espiar sus reacciones. Era un momento de confrontación política, un sector del cine aplaudía al noticiero mientras otro callaba, éste último sector se ponía ferviente al ver aparecer el león de la productora Metro Goldwyn Mayer y en consonancia a los rugidos aplaudía. La identidad del público se veía interpelada por diversos símbolos, el noticiero populista vs la productora estadounidense.

Para Santiago era importante lograr emoción en los espectadores, sostenía que luego de ésta, el espectador conseguía la reflexión y finalmente la comprensión. El documental como una herramienta fundamental para conseguir conciencia de clase. El documental y la revolución como una unión indisoluble.

“El camino de Santiago” es un documental que dialoga entre documentales y documentalistas mientras va dando cuenta de lo que fue la Cuba revolucionaria y el rol que el cine tomó en el pueblo.

“Hago cine porque hay imperialismo.
Si no hubiera imperialismo,
yo no haría cine.”
Santiago Alvarez

Lucía Alvarez Esporta

El camino de Santiago: Periodismo, cine y revolución