“Pura poesía” ¿Sueño o realidad?. El abrazo de la serpiente (2015), de Ciro Guerra

Victoria Leven 15 - Febrero - 2016 Textos

 

“El abrazo de la serpiente” cuenta la épica historia del primer encuentro entre Karamakate, un Chamán Amazónico, último sobreviviente de su tribu, y dos científicos que lo contactan, con cuarenta años de diferencia entre un encuentro y el otro. Estos dos exploradores, entre una expedición y la otra, recorren el Amazonas en busca de una planta sagrada que podría curar sus males : la “Yakruna”, una suerte de misterioso remedio entre medicinal y existencial, capaz de salvarte la vida o lograr que recuperes el “acto de soñar”.

El film está inspirado en los diarios de los que recorrieron la Amazonía Colombiana, uno en 1909 Theodor Koch-Grunberg , y Richard Evan Schultes en 1940.

"Es un viaje a su espiritualidad, a su conocimiento, a su tragedia" explica Ciro Guerra, un realizador Colombiano de tan solo 34 años, que en su tercer largometraje nos deja a todos impactados y conmovidos frente a un relato intenso y revelador, y a una capacidad discursiva en el lenguaje cinematográfico pocas veces vista en jóvenes realizadores de Latinoamérica.

En una imagen sublime de la Amazonia en blanco y negro, hace de ella una imagen abstracta y no una postal decorativa, donde vemos una naturaleza hostil a la vez que sabia, y nos quedamos llenos de interrogantes frente asu perturbador misterio. Allí van estos dos viajeros, no solo en la búsqueda de la botánica, o la fauna, sino, ante todo, en la búsqueda del ser, del yo, de la existencia y de la magia de lo desconocido.

“Esta es una Colombia de la que no se habla, mostrada de otro punto de vista, el de los indígenas” … “No queríamos contar esta historia desde el punto de vista de los blancos, en el que todo tiende a ser muy racional. Nosotros queríamos contarla desde el punto de vista del indígena. Cuando tú entras a este punto de vista es muy extraño, es muy difícil de entender. A mí me costó muchísimo trabajo entender esa forma de ser, esa forma de pensar, esa forma de ver. Queríamos que la película te generara una sensación de alteridad, de estar viendo las cosas desde otro lente. Llevar al espectador a un trance, ponerlo en un estado mental diferente” refiere Ciro Guerra el Director.

Con bases documentales y una construcción ficcional, el film arriba a una verdad que excede a todo lo anecdótico. La naturaleza se presenta como la gran metáfora de lo originario, de la pura verdad lejana en tensión con la fuerza de la construcción llamada “civilización”.

Como podría haber dicho Herzog, la naturaleza es tan amenazante como perfecta, tal cual la esencia humana.

“Debajo de este inmenso mar verde, hay conocimiento, ciencia y una visión del mundo en busca del equilibrio” cita la Productora del film Cristina gallego.

Estos conocimientos instintivos y primigenios, transformados en un folklore mitificado sobre el saber de estas ancestrales tribus, dejan a la luz que todos aquellos saberes hoy nos han influenciado en nuestro pensar. El del poder de la naturaleza en sus aspectos, curativos, productivos y sobre todo filosóficos.

Volviendo a la estructura del film, este está dividido por las dos expediciones, la de 1909 con Theodor Koch-Grünbergque busca, junto a un indígena que ha convertido en su amigo/ayudante, la Yakruna, porque cree que con ella podrá salvarse de la muerte. Allí conoce a Karamakate de joven. Y en 1940, Richard Evans Schultesviaja estudiando el Amazonas y, nuevamente, en busca de la Yakruna, porque dice “no poder soñar”, e invoca la ayuda de Karamakate, ya mayor y más sabio.
Es muy interesante en el film que se hablan 9 idiomas/dialectos distintos: Español, Portugués, Alemán, Latin, Catalán, Cubeo,  Wanamo, Tikuna y Huitoto.

Esta variedad de hablas hace a los diálogos verosímiles como datos históricos que retratan dos mundos divididos, y que los personajes, a pesar de toda diferencia, son capaces de comprenderse en hablas tan distintas culturalmente.

La película cuenta con las actuaciones del actor estadounidense Brionne Davis, el actor belga Jan Bijvoet y de los indígenas Nilbio Torres, de la etnia cubeo del Vaupés; y Antonio Bolívar, uno de los últimos indígenas ocaina situado en La Chorrera.
"Tardé tres años y medio en escribir el guion, porque tenía que dejar atrás los preconceptos de la narrativa occidental, unas ideas que tenemos arraigadas muy profundamente", recuerda C.Guerra.

Pero no podemos negar la influencia que tuvo el conocimiento del mundo de los indígenas en la generación beat de los 50 en USA, que transformó la mirada cultural en muchos aspectos, tanto como luego el hippismo y la psicodelia.
"Ante todo quisimos darle la vuelta al relato y no contarlo desde el punto de vista del explorador, como hasta ahora, con esa visión que ha despreciado a los pueblos indígenas, reduciéndolos a puro folklore".

“Si esos hombres son caucheros (los que viene a apropiarse del caucho) yo soy culebra”, sería como querer decir: “vos querés venir a aprovecharte de la naturaleza pero yo “soy” la naturaleza”, dice Karamakate en una línea del guión, una metáfora llena se sentidos ¿Los blancos invasores se enfrentarán contra la serpiente o serán abrazados por ella? Esto merece una honda reflexión.


Este gran film fué al Oscar como mejor película de habla no inglesa, fue premiada en Sundance con el Alfred Sloan, ganó el premio Art Cinema en Cannes 2015, ganó como Mejor Film en el Festival de Mar del Plata 2015, y Mejor película Latinoamericana en el Munich Film Festival, entre muchas otras menciones y premios en distintas áreas como Fotografía, Sonido, etc.
Un orgulloso dechado de reconocimientos, imperdible a la hora de llegar a la pantalla grande. Y aunque no puedo revelar el final, vayan abiertos a percibir lo que es la magia de la “pura poesía”. ¿Sueño o realidad? En la mística chamánica tal vez todo es un mismo universo metafórico.

Victoria Leven

victorialeven@caligari.com.ar

 

El abrazo de la serpiente