No sólo los homosexuales se asumen. Danieluv svet (2014), de Veronika Lisková

Carla Leonardi 4 - Octubre - 2016 Textos - Foco: 3 Asterisco Festival Internacional de Cine LGBTIQ.

 

Tomo este título del texto que escribió Daniel en la pancarta que alzó junto a sus compañeros de comunidad que participaron de la Marcha del Orgullo del año 2013 en Checoslovaquia cuyo lema era “Asumirse”.

“Daniel´s world” (“Danieluv svet”, 2014) es un documental, ópera prima de la directora checa Veronika Lisková.
La película comienza con una leyenda que aclara que la pedofilia no se identifica necesariamente al abuso de niños, diferenciándola de la pederastía, que sí está asociada al delito de abuso infantil. Y nos llevará a ingresar en el mundo de Daniel: un joven de 25 años, estudiante de letras, cuya aspiración es convertirse en escritor y que asume abiertamente ser un pedófilo, es decir, alguien que se siente atraído sexualmente y fantasea con niños o púberes.
La primera imagen que tendremos de Daniel, será un primer plano de su rostro tomando un baño en su bañera mientras escucha en la radio el relato de un cuento infantil. Ese joven de cabello castaño largo hasta la cintura nos irá contando su historia, su largo recorrido por aceptar lo que siente por los niños, sus dudas y temores acerca de cómo manejarlo, sus ansias por ver a Misa; el hijo de seis años de unos amigos de quien dice estar enamorado; y sus decepciones cuando no puede verlo.
Daniel vive solo en un pequeño departamento en Praga. En la pared de su cuarto, cuelga una plancha de corcho bastante grande con fotografías de diversos niños. Mientras vemos a Daniel realizar distintas tareas cotidianas como bañarse, dormir, ir a la universidad, pasear al perro de su madre o patinar en una pista de hielo, su voz en off nos introducirá en lo más profundo de su mente, a la vez que lo veremos interactuar con sus amigos y otras personas con quienes hablará y discutirá acerca de su condición sexual.
Daniel cuenta que fue hacia los 15 años cuando descubrió por primera vez que le gustaban los niños. A los 18 años fallecerá su padre a causa de un cáncer y será allí que escribirá su primer libro: una autobiografía donde cuenta sobre su familia, el fallecimiento de su padre y su atracción por los niños. Daniel visitará a un sexólogo, que le confirmará lo que él ya sabe: que reacciona sexualmente hacia las imágenes de varones púberes de entre 10 y 12 años. Aquí es interesante el montaje que realiza la directora poniendo en continuidad las fotografías de su infancia que mira Daniel, donde se lo ve como un niño feliz, con las diapositivas de cuerpos desnudos de diversas edades que le muestra el sexólogo en su evaluación.
Asumir ser un pedófilo, implicará para Daniel aceptar también las implicancias que esto tiene: renunciar a tener sexo con otra persona y a tener una familia; además de tener que vérselas con el posible rechazo social. Daniel se apoyará en los consejos del sexólogo y principalmente en las sugerencias de los compañeros de la comunidad de pedófilos a quienes contacta por internet para poder realizar un manejo de sus impulsos sexuales de manera que queden en el ámbito de la fantasía.
Un día Daniel irá a la peluquería y se cortará su larga cabellera. Este corte de pelo sitúa un cambio en su posición: una mayor aceptación de su condición sexual y sus implicaciones así como un pasaje hacia un activismo que busca visibilizar la problemática de los pedófilos que se efectiviza con su participación en la Marcha del Orgullo, y su discurso en un congreso.
En su charla con el organizador de la Marcha del Orgullo y en su discurso dejará clara su posición: a Daniel, como a muchos otros pedófilos, no le interesa tener sexo con un niño, ni que eso se legalice (lo cual le parece un absurdo), sino que la sociedad pueda conocer la realidad de la pedofilia y tolerar que un pedófilo pueda pasar tiempo con un niño manejándose en el terreno de una amistad.
Hay que tener en cuenta que la posición de Daniel es muy particular. Se ha esforzado por realizar un trabajo subjetivo con aquello que le pasa: se ha acercado a consultar a profesionales, cuenta con una red de contención por parte de la comunidad de pedófilos y de sus amigos, y también con el recurso a la escritura. El documental cierra con estadísticas de la prevalencia de pedófilos en la población (0,1 al 5 %) y de las altas tasas de depresión y tentativas de suicidio que se dan entre ellos.
La directora Veronika Lisková se mete en “Daniel´s world” como una temática espinosa y de difícil abordaje. El resultado de su trabajo es interesante porque logra que el espectador pueda empatizar con Daniel y su mundo interior, y que no se lo vea como un monstruo repulsivo. De este modo, hace visible la problemática de los pedófilos y pone en el centro del debate la pregunta acerca de qué posición adoptar como sociedad en relación a ellos.

Carla Leonardi

carlaleonardi@caligari.com.ar

Danieluv svet