La barbarie de la “civilización”. Damiana Kryygi (2016), de Alejandro Fernández Mouján

Carla Leonardi 31 - Julio - 2016 Textos

 

En “Damiana Kryygi” (2015), el director argentino Alejandro Fernández Mouján, parte de la foto una adolescente de la tribu de los Aché (1) tomada por un antropólogo alemán en 1907 y se pone en la piel de un investigador  que desandando el tiempo busca  reconstruir la historia de esa joven, esclareciendo el maltrato a que fue sometida por parte de los colonizadores y de los hombres de ciencia de la época.

En el origen de la historia hay un crimen. Los colonos que valoraban a los caballos pues eran para ellos un medio de transporte y una fuerza de trabajo imprescindible; culpan a la tribu de los aché (a quienes ellos llamaban Guayaquies) por la desaparición de uno de ellos. En venganza se dirigen a matarlos. Varios indígenas mueren, una mujer queda herida pero su muerte se asegura con cortes por machetazos, y una pequeña, de unos 3 o 4 años, que se presupone su hija; es capturada por los colonizadores como mano de obra para el servicio doméstico. La pequeña es bautizada por quienes masacraron a su familia como Damiana.

La investigación de Fernández Moujan, reencuentra el rastro de Damiana años después, prestando servidumbre para la familia de Alejandro Korn, por entonces director del Hospital psiquiátrico Melchor Romero. Para cuando Damiana llegue a la adolescencia comenzará a ser un problema para la familia Korn, que se horrorizará por la libertad con que Damiana experimentaba y disfrutaba de sus impulsos sexuales. Siendo incontrolable por la familia, ya no era útil como servidumbre y entonces y será encerrada en al asilo de Melchor Romero con la intención de restringir y castigar esas conductas que faltaban a las buenas costumbres de la civilización.

Fue en ese contexto, que el antropólogo alemán la retrata desnuda en los exteriores del asilo, sabiendo que por ese entonces estaba ya enferma de tuberculosis. Morirá de esa enfermedad dos meses más tarde. Su cadáver será tomado como objeto de estudio para  las investigaciones que vinculaban a los Guayaquies con los hombres de la Edad de Piedra, las cuales realizaba en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Su cabeza será enviada para estudio a un colega en Berlín.

El director se involucra activamente en la investigación; consulta fuentes bibliográficas, interroga a especialistas, y recoge testimonios de vida similares a los de Damiana en la población actual de los Aché.

Desandando los rastros de Damiana, Fernández Moujan documenta la repatriación en el año 2010 de los restos de la joven a su tribu de origen, los cuales la llamaran Kryggi.  Y será un año después que se producirá la repatriación del cráneo, cuando sea localizado en el Hospital de la Caridad de Berlín.  

Fernández Mouján nos brinda un relato que conmueve, en el cual no expone la desnudez de Damiana como hicieron los hombres de ciencia, sino que  desentraña con cuidado el enigma detrás de su mirada huidiza y triste. A la vez nos entrega un relato terrorífico de las atrocidades cometidas  por el avance colonizador con los pueblos originarios, que logra invitar a la reflexión. Damiana es un verdad un símbolo que representa a tantos otros indígenas cuyas humillaciones y vejaciones, continúan aún en  el presente y que permanecen en el anonimato. Queda todavía pendiente una deuda de la sociedad con los pueblos originarios de Sudamérica.

Carla Leonardi

carlaleonardi@caligari.com.ar

 

  1. Los Aché son una tribu nómade de cazadores recolectores que habitan en la selva de Paraguay. Por el avance colonizador, se vieron forzados a restringir su territorio considerablemente con claro perjuicio para su supervivencia.

Damiana Kryygi